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Caracas, 02 de febrero de 2009
Los Jefes de Estado y de Gobierno de los países
miembros del ALBA–TCP e invitados, en ocasión de
su IV Cumbre Extraordinaria, reunidos en la
ciudad de Caracas, República Bolivariana de
Venezuela el día 02 de febrero de 2009,
saludaron con entusiasmo el Décimo Aniversario
del Gobierno Bolivariano de Venezuela y su
profunda revolución, genuinamente popular e
independiente.
Constataron la marcha exitosa del ALBA–TCP como
modelo de integración de los pueblos de América
Latina y el Caribe, basado en la
complementariedad, solidaridad, justicia y
cooperación, a la vez que ratificaron su
compromiso con los principios estipulados en la
Declaración Conjunta de 14 de diciembre del
2004, suscrita entonces por los presidentes de
la República de Cuba y la República Bolivariana
de Venezuela.
Acogieron con satisfacción los resultados
logrados en los cuatro años de existencia del
ALBA–TCP, que se han traducido en proyectos
concretos de cooperación que han beneficiado a
millones de seres humanos en esferas como: la
salud, la educación, la seguridad alimentaria,
la creación de infraestructura, el suministro y
la seguridad energética, el desarrollo de
industrias locales y la promoción de la cultura
de los pueblos latinoamericanos y caribeños.
Destacaron el compromiso de concentrar en el
período inmediato los recursos y esfuerzos en
las áreas que han sido designadas como
prioritarias, a saber: alfabetización y post
alfabetización; salud; alimentos; energía; medio
ambiente; telecomunicaciones y cultura;
saludaron la creación del banco del alba y
acordaron dar los pasos necesarios y
definitorios para su puesta en funcionamiento.
Constataron con satisfacción los cambios
revolucionarios y progresistas que tienen lugar
en América Latina y el Caribe con espíritu
antimperialista, fruto de los amplios
movimientos sociales a favor de la justicia y en
rechazo a los modelos económicos y políticos
dependientes y excluyentes que han promovido la
desigualdad y la inequidad.
En ese sentido, acogieron con gran satisfacción
el ambiente de solidaridad e identidad regional
manifestado en la Cumbre de América Latina y el
Caribe (CALC) celebrada en Salvador de Bahía,
Brasil en diciembre de 2008 y en particular,
resaltaron el llamado conjunto de los líderes
asistentes a favor de la conformación de una
organización latinoamericana y caribeña como
aspiración de unidad e integración de los
pueblos de esta vasta región. Se comprometieron
a trabajar con dedicación en el empeño por crear
esta nueva entidad.
Significaron que sería errado desconocer, en la
región y fuera de ella, esta realidad
incontestable del momento que vive América
Latina y el Caribe y rechazaron todo intento de
injerencia extranjera dirigida a revertirla.
Reiteraron su grave preocupación por la crisis
económica internacional del capitalismo, cuya
profundidad y consecuencias finales son aún
impredecibles y cuyo impacto más nocivo cae
sobre los pueblos de los países en desarrollo y
los sectores menos favorecidos de los países
desarrollados. Enfatizaron la responsabilidad de
las economías de los países desarrollados y de
las políticas económicas seguidas por sus
gobiernos en el origen y profundidad de esta
crisis.
En ese sentido exhortaron a la participación
activa de América Latina y el Caribe en la
Cumbre Mundial convocada en el marco de la
Asamblea General de las Naciones Unidas para
buscar soluciones de forma participativa e
incluyente en la crisis financiera internacional.
Reafirmaron su compromiso de hacer frente a esta
crisis sobre la base de los principios
definitorios del ALBA–TCP, en un ambiente de
cooperación y solidaridad, que tome en cuenta el
trato especial y diferenciado que merecen las
economías más vulnerables y los sectores más
desfavorecidos dentro de las respectivas
sociedades.
Ante la situación específica de la inestabilidad
financiera internacional, reafirmaron la
voluntad de contribuir a encontrar soluciones
propias de los países de América Latina y el
Caribe, que contribuyan a una mayor soberanía
económica de sus naciones y avanzar hacia la
construcción de un sistema monetario y
financiero sólido y justo, que sea independiente
de los patrones neoliberales y del modelo
internacional prevaleciente desde el fin de la
Segunda Guerra Mundial, cuya propia naturaleza
es co-responsable de los actuales desajustes.
En ese sentido, tomaron nota con satisfacción de
los avances de los grupos de trabajo
constituidos para la conformación del Sistema
Único de Compensación Regional (SUCRE) y se
comprometieron a brindar la máxima prioridad a
la conformación de un sistema monetario y
financiero propio.
Ratificaron su condena absoluta al bloqueo
económico de los Estados Unidos contra Cuba y
reiteraron su reclamo de que este sea eliminado
con la mayor celeridad. De igual modo, señalaron
que si bien el cierre del centro de detención y
torturas del Gobierno de los Estados Unidos
instalado en la base naval de Guantánamo
constituiría una señal positiva hacia la
comunidad internacional, América Latina y el
Caribe esperan la pronta devolución a Cuba del
territorio que hoy ocupa ilegalmente esa base.
En el contexto del compromiso internacional en
contra del terrorismo, reiteraron la demanda de
que sea extraditado a la República Bolivariana
de Venezuela el connotado terrorista y prófugo
de la justicia Luis Posada Carriles. Reclamaron
asimismo que sean liberados los Cinco Héroes
cubanos que cumplen injusta condena en cárceles
de los estados unidos por combatir el terrorismo.
Expresaron su solidaridad con el Gobierno de
Nicaragua y con su justo reclamo a que se
respete, sin injerencias externas, el proceso
democrático electoral de ese país. En ese
sentido, rechazaron las medidas económicas
coercitivas de Estados Unidos y la Unión Europea
que agravan la tensa situación que enfrenta ese
pueblo hermano en el contexto de la actual
crisis económica internacional.
Saludaron la extraordinaria victoria del pueblo
boliviano en la adopción de su nueva
Constitución política del Estado, que debe ser
respetada como expresión soberana de esa hermana
nación.
Desde Caracas, cuna de el Libertador Simón
Bolívar, a 50 años del triunfo de la Revolución
Cubana, a 30 años de la Revolución Sandinista y
en el Décimo Aniversario de la Revolución
Bolivariana, los países miembros del ALBA-TCP
ratificaron su firme compromiso de continuar
profundizando el camino de independencia e
integración que reclaman los pueblos de
Latinoamérica y el Caribe. (Cubaminrex-Granma) |