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Petrocaribe es parte del cambio de época que
estamos viviendo
Excelencias;
Queridos hermanos, presidentes, primeros
ministros, ministros, cancilleres, embajadores;
Querido hermano Raúl;
Fidel, allá donde estás viéndonos;
Al pueblo todo de Cuba, especialmente al pueblo
de Cienfuegos, y a todos los pueblos del Caribe,
del gran Caribe, de nuestro gran Caribe, un
saludo muy especial a todos:
Estamos muy felices. Muchas gracias, Raúl, por
esta iniciativa, por esta convocatoria a
reunirnos de nuevo ahora aquí, en esta bella
ciudad, en esta bella región de Cuba, en
Cienfuegos. A mí se me ha ocurrido llamarla, más
bien, milfuegos, ¡milfuegos!, Cienfuegos, todos
los fuegos. Cienfuegos, IV Cumbre de Petrocaribe.
El Caribe no ha dejado de ser, desde hace siglos,
un lugar estratégico desde el punto de vista
geopolítico. Recordemos que fue por estos mares
que se extendió el dominio de los caribes. Fue
en estas islas que se inició el afinque del
colonialismo europeo y la implantación de los
primeros esclavos de origen africano a nuestra
América.
El Caribe no solo fue el lugar del primer
encuentro entre los conquistadores y los pueblos
originarios de América fue, y continúa siéndolo,
una región con una vasta historia de lucha
contra el imperialismo y por la igualdad entre
los pueblos. Dos de las más importantes
revoluciones de la historia han ocurrido en el
territorio insular del Caribe: la Revolución
Haitiana, 1791-1804, y la Revolución Cubana,
desde 1959 y para siempre. Es decir, toda esa
tradición rebelde encontró dos de sus más
significativos puntos de inflexión en esos
acontecimientos políticos. Hay, por tanto, una
tradición rebelde que va, al menos, desde
Toussaint Louverture hasta Fidel Castro, y con
la cual nos identificaremos plenamente y para
siempre.
Compañeros presidentes, primeros ministros, toda
esta vasta historia rebelde, toda esta
convergencia de luchas incesantes de los pueblos
caribeños contra las más diversas formas de
dominación, produjo uno de los símbolos
insurgentes más poderosos hoy por hoy, para
expresar la identidad de nuestra América, nos
referimos a Calibán, ese personaje de la última
obra de Shakespeare; un esclavo rebelde —sabemos—,
recreado luego del triunfo de la Revolución
Cubana por Roberto Fernández Retamar.
Partiendo de la pieza teatral de Shakespeare,
La tempestad —como todos sabemos—, Fernández
Retamar, el más importante ensayista cubano
vivo, propone que los personajes de dicha obra
pueden funcionar como metáforas, para explicar
las dinámicas brutales del colonialismo y el
imperialismo en el Caribe, y, por extensión, en
el resto de nuestra América.
Mucho antes que Retamar, a fines del siglo XIX,
Rubén Darío, en El triunfo de Calibán
había utilizado dicho personaje para cuestionar
el creciente poder del imperialismo
norteamericano; luego de Darío, el uruguayo Rodó
se apropió de toda esa simbología en su Ariel.
Partiendo de estos antecedentes para luego
distanciarse de ellos, Retamar plantea que
nuestra identidad, en tanto caribeños, se
expresa de manera más precisa a través del
personaje de Calibán.
Recordemos que en la obra de Shakespeare
interactúan, dentro de una isla colonizada por
europeos, tres personajes relevantes, para el
argumento de Retamar: Próspero y sus dos
esclavos, Ariel y Calibán; pero mientras Ariel
es absolutamente sumiso ante Próspero, esperando
que este le regale la libertad, Calibán —descrito
de una manera grotesca por Shakespeare— es el
esclavo rebelde, que resiste y jamás se doblega,
a pesar de los más violentos castigos. Retamar
sostiene que Shakespeare extrajo el nombre de
Calibán de una deformación de la palabra caníbal,
significante, que a su vez proviene del vocablo
Caribe.
Excelencias; queridos compañeros, hermanos,
hermanas:
El Caribe es, por tanto, el lugar por excelencia
de Calibán. Somos calibanes, seamos cada día más
calibanes y calibanas, nuestras mujeres,
nuestras compañeras, símbolo rebelde.
Es en esta región de calibanes, navegada y
recorrida a lo largo de los siglos por
conquistadores, piratas, pescadores, navegantes
y cimarrones, es en este Caribe nuestro, este
mare nostrum, donde finalmente, hoy por hoy,
comienza a consolidarse una nueva geopolítica
petrolera al servicio de los pueblos y no de los
intereses del imperialismo y del gran capital.
El petróleo, por negro, también es Calibán.
Solo dentro de esta historia de rebeldía contra
los poderosos, solo dentro de esta tradición que
recoge, de manera tan expresiva, el Calibán de
Retamar, es que podemos entender toda la
trascendencia de Petrocaribe. Este acuerdo de
cooperación energética propuesto por la
Revolución Bolivariana y con el apoyo de todos
ustedes, que agradecemos tanto, nace justamente
del análisis que hemos hecho de las tremendas
desigualdades de la región, esas asimetrías —de
las que tanto se habla— que son, tanto la
herencia maldita del viejo colonialismo y de la
esclavitud como el resultado de un orden global
capitalista, cada vez más inhumano, cada vez más
injusto.
Petrocaribe es, por tanto, una de nuestras
propuestas contra ese orden que estamos
empeñados en superar. Se trata de una propuesta
que tiene la finalidad de resolver las
asimetrías. Yo quiero subrayar esta expresión —ya
lo decía nuestro compañero Raúl—, Petrocaribe
trasciende un simple mecanismo de comercio de
hidrocarburos; es un mecanismo, un mecanismo
integrador, y, más allá, unificador, y, más allá,
liberador, ¡liberador! Finalidad: resolver
asimetrías en el acceso a los recursos
energéticos, por la vía de un nuevo esquema de
intercambio favorable, equitativo y justo, y
subrayo de nuevo, permítanme, esta palabra:
justo. Porque se habla mucho todavía, desde
el Norte desarrollado que pretende seguirnos —como
dicen— vendiendo la fórmula, del libre comercio.
El libre comercio no existe. Lo que existe, y le
oí al compañero Daniel Ortega en la Cumbre
Iberoamericana, en Santiago de Chile, hacer una
reflexión profunda, muy profunda, Daniel, la que
te oíamos —bueno, sabemos de tus profundidades—;
pero en aquella cumbre, en aquel contexto,
Daniel señala al imperio, a la dictadura del
capitalismo mundial.
No hay libre comercio, no existe el libre
comercio. Si alguien lo sabe, nosotros en el
Caribe; si alguien lo sabe, nosotros en América
Latina; si alguien lo sabe, nosotros en el
Tercer Mundo, por eso quiero subrayar esta
palabra: intercambio favorable, equitativo y
justo, entre los países de la región
caribeña.
Hemos concebido Petrocaribe como un organismo
multilateral que articule las políticas
energéticas de la región, incluyendo todo lo que
tiene que ver con el petróleo y sus derivados,
el gas, la electricidad, la cooperación
tecnológica, la capacitación y desarrollo de
infraestructura energética, así como también el
aprovechamiento de fuentes alternas, como la
energía eólica y solar —ya lo decía Raúl— y los
diversos mecanismos del revolucionario ahorro
energético, en el cual Cuba ha dado y está dando
un ejemplo extraordinario no solo para el Caribe,
sino para el mundo entero. La revolución
energética, el ahorro energético, porque hay un
despilfarro brutal, producto, entre otras cosas,
de la falta de conciencia acerca del drama
energético, del problema energético y del futuro
de la humanidad, del futuro de nuestros pueblos.
A Cuba quiero rendir tributo
Queridos hermanos, como sabemos, muy pronto,
dentro de un año, en enero del 2009,
celebraremos el 50 aniversario —celebraremos y
debemos celebrarlo todos, sobre todo en el
Caribe, y más allá, en América Latina— de la
Revolución Cubana. ¿Cuánto nos ha dado Cuba? ¿Cuánto?
No soy yo de los más canosos aquí, pero los que
tienen más canas, los que tienen más años,
pueden responder mucho mejor que yo esta
pregunta.
Mañana iremos a Santiago de Cuba y me han
invitado a conocer el Cuartel Moncada. Tendré el
honor mañana, Dios mediante, de conocer el
Cuartel Moncada. Cuando ustedes asaltaron el
Cuartel Moncada, yo no había nacido. Un día me
dijo Fidel, cuando me preguntó por mi edad, ya
hace más de 10 años: "¿Cuántos años tienes tú?"
Le dije: "Tantos", creo que tenía 40 entonces;
sí, tenía cerca de 40, 41. Me dijo: "Cuando tú
naciste, ya yo estaba preso."
La Revolución Cubana. Cuánto nos ha dado Cuba a
los pueblos del Sur, del mundo, de todo el mundo,
no solo de América Latina, en todos estos años,
¡medio siglo! La primera derrota militar del
imperialismo norteamericano en Playa Girón; el
ejemplo increíble de dignidad de todo un pueblo
durante la crisis de los misiles en 1962; la
épica del Che Guevara en el Congo, en Bolivia;
las misiones de los médicos internacionalistas;
las hazañas, casi sobrehumanas, de sus
deportistas; el apoyo incondicional al Viet Nam
durante su guerra de liberación contra el
imperialismo norteamericano; la solidaridad y la
entrega de sus soldados en la lucha contra el
régimen racista de Sudáfrica. Todo eso y mucho
más nos ha dado este faro de la dignidad de
todos, que es la Cuba de Fidel Castro. A ella
quiero rendir tributo y pido que rindamos
tributo (Aplausos). Y a su líder, Fidel; Fidel,
nuestro hermano. Para mí, mucho más que hermano,
lo he dicho. Repito, parafraseando a Neruda
cuando le cantó a Bolívar, yo le quito prestado
a Neruda para decir: Padre nuestro que estás en
la tierra, en el agua, en el aire y a todo lo
largo de esta inmensa latitud silenciosa, decía
Neruda. Fidel.
Al evocar todo esto, no podemos olvidar al autor
intelectual de la Revolución Cubana, como lo
llamara Fidel, José Martí. Nuestro querido
Apóstol de la libertad y la igualdad; un puente
de luz que comunica de manera directa a la
generación de los libertadores, con Bolívar a la
cabeza, con la generación de los revolucionarios
de los sesenta, con Fidel y con el Che al frente,
con Raúl, con ustedes.
"Es la hora de los hornos y no se ha de ver más
que la luz", escribió Martí en uno de los
momentos clave de su lucha por libertar a Cuba.
Y él mismo estaba hecho de la luz más pura de
este Caribe nuestro; preso del colonialismo
español siendo casi un niño, posteriormente
exiliado, iniciando una larga errancia que lo va
a llevar a Caracas, a Nueva York, donde va a
escribir, por cierto, en medio de todos los
desgarramientos del exilio, "Nuestra América".
Es en el país del Norte donde se profundiza su
conciencia antimperialista y donde se va a
convertir en el escritor prodigioso, en el poeta,
el ensayista, el cronista de las luchas sociales
dentro de Estados Unidos; testigo privilegiado
de una época en la que en ese país se
experimentaban tremendas convulsiones sociales
producto de toda la violenta explotación que
sufrían sus trabajadores. Y como decíamos, es en
las entrañas del monstruo, en Estados Unidos,
donde se acrisola su posición antimperialista.
Martí en "Nuestra América", recordemos, llamó al
imperialismo norteamericano el gigante de la
siete leguas.
Esta es pues la genealogía rebelde de la cual
nos sentimos parte los revolucionarios
venezolanos, caribeños, cubanos. Una genealogía
que nace con los indígenas caribes, con el negro
Miguel, con Túpac Amaru y Túpac Katari; un
linaje que continúa con Toussaint Louverture y
nuestro Padre Libertador Bolívar; sigue en el
pensamiento y en la acción de José Martí; renace,
con todo su noble período, con el Che y Fidel, y
se hace, hoy por hoy, multitud de rebeldes por
todos los rincones de esta patria grande.
En este momento decisivo de la lucha por nuestra
segunda independencia, en esta nueva hora de los
hornos, esta genealogía rebelde, compañeros,
queridos amigos, hermanos, es la que ha hecho
posible tanto la Revolución Cubana como la
Revolución Bolivariana, y con ellas, nuestra
propuesta de la Alternativa Bolivariana para las
Américas, el ALBA; propuesta que, ustedes saben,
está en la mesa, para quien quiera verla. Como
dice la Biblia: El que tenga ojos, vea; el que
tenga oídos, oiga. La verdad, la realidad.
Petrocaribe es una propuesta nacida de la más
profunda conciencia bolivariana
El ALBA, propuestas como Petrocaribe. Ambas
enlazadas por la misma conciencia, por la misma
intención estratégica, por el mismo espíritu de
hermandad, de compromiso, de solidaridad. Solo
dentro de un horizonte revolucionario, un
horizonte que busca de manera inclaudicable la
igualdad entre los seres humanos y entre las
naciones, solo dentro de ese horizonte luminoso,
son viables propuestas como esta que nos convoca
hoy a Cienfuegos.
ALBA y Petrocaribe son manifestación de la
concepción revolucionaria de la construcción de
la unión entre nuestros pueblos, concepción
legada por Simón Bolívar y el resto de nuestros
libertadores; concepción practicada por los
libertadores de Haití, gracias a cuya
cooperación fue posible iniciar, continuar y sellar
victoriosamente la revolución independentista de
Venezuela y de Suramérica.
¿Qué hubiese sido del proyecto de Miranda, el
precursor, sin la ayuda haitiana? ¿Dónde hubiese
ido a parar Bolívar, en medio de las terribles
dificultades de la guerra revolucionaria, sin el
apoyo solidario, desinteresado, militante de
Haití? En gran medida, gracias a la cooperación
haitiana con nuestros libertadores, los
venezolanos somos libres, los suramericanos
somos libres.
La conciencia caribe del pueblo venezolano, la
certeza de que sin hermanarnos con los pueblos
del Caribe siempre estaremos en peligro, nuestra
lealtad a las enseñanzas de Bolívar, de Miranda,
nuestros padres libertadores, nos ha traído aquí
como promotores de Petrocaribe, como impulsores
junto a ustedes de Petrocaribe, a esta relación
mutuamente beneficiosa, sin la rapacidad del
lucro desmesurado ni el aprovecharse de la
fragilidad económica de los países más pequeños
o de los países más necesitados. En verdad,
Petrocaribe es una propuesta nacida de la más
profunda conciencia bolivariana, de la más
profunda conciencia martiana.
Hemos estado revisando las tablas, hemos estado
revisando los avances de Petrocaribe, hemos
estado revisando las cosas pendientes de
Petrocaribe, y estamos muy optimistas, muy
optimistas, por el avance en tan poco tiempo.
Recordemos que Petrocaribe nació gracias a la
comprensión de ustedes, a la confianza y al
trabajo coordinado de los ministros de energía,
de los presidentes, los primeros ministros. En
junio del año 2005 fue nuestra primera cumbre,
en Puerto La Cruz. En junio de 2005 nació
Petrocaribe, como dice nuestra acta fundacional,
quiero recordarlo, como "Órgano habilitador de
políticas y planes energéticos." Así nació, con
sus principios doctrinales, con sus principios
políticos sobre una plataforma institucional,
creando, además, el fondo ALBA-CARIBE, para el
desarrollo económico y social.
Luego, nuestra II Cumbre fue en Montego Bay,
allá en nuestra querida Jamaica, en el mes de
septiembre de 2005, el día de aniversario de la
Carta de Jamaica, allí se aprobaron los
estatutos de la Secretaría Ejecutiva y se
adquiere el compromiso de proceder con la
realización de dos estudios: el primero, la
caracterización energética de los países
miembros, y otro sobre la evaluación de las
potencialidades en energías renovables en la
región caribeña; y se firman, además, de manera
bilateral, los primeros acuerdos de cooperación
energética entre Venezuela y el resto de los
países miembros.
Luego, hicimos la III Cumbre en Caracas, en
agosto de 2007; allí se presentaron los
resultados de los acuerdos de la cumbre
anterior, se rindió cuenta sobre la gestión de
PDV-Caribe en cada uno de los países miembros,
se suscribió el Tratado de Seguridad Energética,
un concepto más avanzado —como ustedes bien lo
recuerdan—, con nueve países miembros: Belice,
Cuba, Dominica, Haití, Jamaica, Nicaragua, San
Vicente y las Granadinas y Suriname.
Petrocaribe fue conformado inicialmente por 14
países: Antigua y Barbuda, Bahamas, Belice,
Cuba, Dominica, República Dominicana, Granada,
Guyana, Jamaica, San Vicente y las Granadinas,
Santa Lucía, San Kitts y Nevis, Suriname y
Venezuela; firmantes del Acuerdo de Cooperación
Energética, Petrocaribe, allá en Puerto la Cruz,
en la I Cumbre de junio 2005.
Actualmente, con la adhesión de Haití y
Nicaragua, efectuada el 11 de agosto de 2007, en
el marco de la III Cumbre de Petrocaribe, esta
iniciativa de cooperación se encuentra ahora
integrada por 16 países, y estamos seguros de
que va a seguir creciendo.
Luego, esta IV Cumbre. Sabemos que ayer los
ministros hicieron muy buen trabajo, revisaron
el informe de gestión, los resultados de la
Secretaría Ejecutiva; señor secretario y
ministro, Rafael Ramírez. Luego se tomaron una
serie de decisiones, que ya veremos más adelante
en la reunión de trabajo.
Traemos un conjunto de objetivos para
continuar avanzando
En el día de hoy nosotros, pensando siempre en
Petrocaribe como una dinámica en marcha,
pensando siempre cómo conseguir, cómo crear las
estrategias para trascender, el mero objetivo
del intercambio, del suministro energético, pues
traemos un conjunto de objetivos para debatirlos
en el día de hoy y continuar avanzando en esta
dinámica enriquecedora.
El primero de ellos es -ya discutidos por los
ministros en el día de ayer estos objetivos-
establecer la refinería "Camilo Cienfuegos",
aquí en Cuba, aquí en Cienfuegos, que
inauguraremos esta tarde, como otro centro de
procesamiento. Este es un paso muy importante,
que agradecemos a Cuba revolucionaria y al
esfuerzo conjunto que hemos hecho; porque hasta
ahora los centros de procesamiento han estado
solo en Venezuela. A partir de hoy —vean ustedes,
este es un salto importante— Cienfuegos se suma
como polo de procesamiento y acopio de petróleo,
en el cual se manufacturarán combustibles para
su distribución entre los países miembros de
Petrocaribe.
Yo quiero hacer un reconocimiento especial a los
trabajadores cubanos y venezolanos, que han
logrado, en tiempo record, relanzar la gran
refinería de Cienfuegos, un monumental trabajo,
que ya veremos en el día de hoy (Aplausos). Esto
es muy importante desde el punto de vista de la
estrategia, a largo plazo, de Petrocaribe, y,
más allá, de la seguridad energética y el
desarrollo integral del Caribe, de nuestro gran
Caribe. Ese es el primer objetivo, que estamos
prácticamente cumpliendo, o comenzando a cumplir.
La refinería está ya activándose, hemos traído
cerca de medio millón de barriles de crudo de
Venezuela, ya llegó ese crudo y la refinería
está comenzando a activarse, y pronto estará
refinando ese primer cargamento. Estará
refinando 65 000 barriles diario y tenemos ya el
plan listo para llevarlo hasta 100 000 ó 150 000
barriles diario, la refinería de Cienfuegos.
Segundo objetivo, que quiero someter a
consideración brevemente, es el de destacar, con
base en los estudios realizados —ya se concluyó
el estudio y se distribuyó a los señores
presidentes, primeros ministros. En base a ese
estudio realizado por el secretariado de
Petrocaribe, acerca del potencial de nuestros
países del Caribe en las fuentes de energía
solar, geotérmica y eólica; asimismo anunciar,
como una de las líneas estratégicas, la
realización de ingenierías conceptuales de
proyectos seleccionados de desarrollo de estas
energías alternativas en la región; así como la
creación de un fondo para financiar estos
proyectos a través de préstamos a las empresas
mixtas constituidas en el marco de Petrocaribe.
Esto también es un avance sumamente importante,
el desarrollo de energías alternativas; pero que
no se queden solo en el papel, no, debemos
comenzar pronto a desarrollar los primeros
proyectos. Ya algunos países tienen adelantos
importantes, Cuba ha estado desarrollando la
energía eólica, incluso Fidel me habló de algo
que él inventó, son unos molinos que apenas
huelen el huracán ellos se agachan
automáticamente; tecnología fidelista. Sí, se
agachan, se acuestan (Risas). Tecnología de
Fidel, cuando viene el huracán, a no sé qué
distancia, se acuesta el molino, le dice:
good by al huracán y luego se levanta de
nuevo con más fuerza, se alimenta del huracán.
Ese es Fidel que está inventando siempre
tecnologías modernas. Ese es el segundo objetivo.
El tercero, también tiene una gran importancia
estratégica, y puede dar nacimiento a algo, que
anoche estábamos comentando con Fidel, luego con
Raúl, con los ministros; anoche surgió como
idea. De este tercer objetivo de hoy, que se
trata de ampliar el esquema de intercambio con
base en la porción financiada de la factura
energética, esa factura que se deriva de los
acuerdos de suministro de combustibles en el
marco de Petrocaribe; en base a esa factura
energética, a la porción financiada, que está en
el orden del 40%, en base a eso, que ya algunos
países han pasado el período de gracia, y
entonces ya va a comenzar a moverse esa factura,
la cancelación de ese porcentaje financiado.
Pero nosotros proponemos que en base a ello
comencemos a incluir una cesta de productos y
servicios, de producción local de los países
miembros. Se plantea proponer acciones para
concretar, para implementar un mecanismo de
compensación de pago de factura petrolera con el
suministro de bienes y servicios.
Nosotros sugerimos comenzar con los países, como
ya dije, que van a cumplir, se les va a vencer
en el 2008 el período de gracia, así llamado; es
una deuda para esos países acumulada, que ya
sobrepasa 1 000 millones de dólares. Aquí hay un
potencial muy grande para dar un salto adelante
—permítanme esa frase— y crear, Leonel, hemos
estado pensando, y con la ayuda de ustedes y sus
expertos, y su experiencia de todo, creo que de
esa deuda acumulada, en vez de ser para nosotros
un peso, como casi toda deuda es, creo que se va
a convertir la deuda en otro mecanismo de
liberación, en otro mecanismo para batallar
contra las asimetrías, y, bueno, para impulsar
nuestros modelos de desarrollo, respetándonos al
nivel casi sagrado nuestras soberanías; porque
ustedes saben que es así, aquí no hay ninguna
imposición, ninguna exigencia grosera que pueda
lesionar la soberanía de cada uno de los países
hermanos de Petrocaribe. Ustedes saben que no
hay ninguna.
Pues bien, ya tenemos para diseñar este
mecanismo nuevo la experiencia que hemos estado
acumulando en el manejo de la factura de Cuba.
Desde hace varios años hemos estado nosotros a
la vanguardia, manejando, y ya tenemos una
dinámica extraordinaria. Así que tenemos una
experiencia que nos va a ayudar muchísimo a
generar este mecanismo al que me estoy
refiriendo. Incluso con Argentina, país no
miembro de Petrocaribe, tenemos un mecanismo
parecido. Argentina, Uruguay, con ellos hemos
estado manejando desde hace ya dos, tres, cuatro
años mecanismos parecidos a este; pero aquí lo
planteamos ya no de manera bilateral, sino de
manera global en el Caribe.
Entre los próximos pasos para acordar o está
acordar productos, volúmenes, precios, fechas de
entrega, medios de transporte y he ahí una de
nuestras grandes vulnerabilidades. En este
renglón, en el transporte, es preciso contar con
las empresas Transalba y Albanave, son empresas
que hemos estado creando entre Cuba y Venezuela
y otros países, y que ya están en fase de
construcción, para tener una flota nuestra, una
flota caribeña, una flota del ALBA como
suministradora de las embarcaciones que hoy no
tenemos para el intercambio comercial entre
nuestros países.
De allí, de estas fórmulas que proponemos
elaborar, pudiera salir un nuevo espacio
económico, un espacio, un mercado caribeño nuevo;
no el libre mercado, no son los Tratados de
Libre Comercio. No existe el libre comercio en
nuestro criterio, más bien tratados para el
comercio justo en el Caribe; pudiéramos ser
vanguardia y modesto ejemplo para el mundo
entero de cómo en una región van surgiendo
iniciativas políticas, geopolíticas, económicas,
de integración verdadera para solucionar, para
vencer las asimetrías y lograr el desarrollo
armónico y homogéneo de toda la región.
Así que pudiera estar naciendo un espacio
económico caribeño nuevo, respetando los que ya
existen, respetando los tratados, los acuerdos
bilaterales, multilaterales que ya existen en
CARICOM, o los bilaterales de países del Caribe
con otros países del norte o del sur. Lo que
creo, lo que veo sobre el mapa y en la realidad
es que pudiera estar naciendo un nuevo espacio
superpuesto a los espacios que ya existen, a los
ámbitos de intercambio económico; pero con otro
perfil, con otros valores que trascienden el
llamado libre comercio o los antivalores del
capitalismo: comercio justo.
Pudieran nacer tratados para el comercio justo
en el Caribe, de manera multilateral o de manera
bilateral entre nosotros, utilizando como
semillas, como motores de arranque la factura
que se va acumulando, y que —de paso, es bueno
decirlo— esta factura —lo voy a decir— solo con
el fin de que veamos el potencial que hay aquí
para generar ese espacio y esos tratados de
comercio justo, esa dinámica entre nosotros.
En el año 2007, la factura acumulada ya —la
deuda, o sea, el porcentaje financiado— llega a
1 166 millones de dólares, a pesar de que la
dinámica de Petrocaribe comenzó, realmente, hace
un año, por cuanto teníamos... Ustedes saben que
hemos estado solucionando conjuntamente grandes
dificultades logísticas, legales, jurídicas y de
otro tipo, algunas conspiraciones también y presiones
de trasnacionales de países muy poderosos que no
quisieron o trataron de impedir el nacimiento de
Petrocaribe; pero aquí hay un buen ejemplo de
que cuando hay voluntad política, hermandad y
confianza entre nosotros, todo es posible (Aplausos),
por encima de todas las dificultades históricas,
geográficas, económicas, culturales, de idiomas,
las presiones de países poderosos, de empresas
muy poderosas, trasnacionales, etcétera.
Ahora, fíjate, Raúl, Daniel, comandantes. ¿Quién
es más antiguo, Raúl, no?, el más antiguo, claro.
Cuando asaltaron el Moncada, ¿tú habías nacido
ya? (Daniel dice que sí.) Ya habías nacido,
¿no?, eres intermedio, pues (Risas).
Fíjense, Leonel, Roosevelt, Spencer, compañeros:
En el año 2010, para que tengamos una idea, la
factura acumulada de la deuda —pero que no
queremos que pese sobre nadie, todo lo contrario,
un peso liberador, una fuerza liberadora— en vez
de ser una carga que los preocupe a ustedes, que
no consigan como cancelar, no; desde ahora hay
que empezar a trabajar —propongo—, para lograr
este objetivo. En el 2010 esa factura llegará
a 4 566 millones de dólares, es la proyección;
4 566 millones de dólares la factura, por
supuesto, para ser cancelada a largo plazo.
Aquí tengo yo la proyección de pagos reales que
habrá que hacer año tras años: en el 2010
estaremos ya llegando a casi 100 millones de
dólares al año. Es un capital importante para
empezar a dinamizar esta fórmula.
Ya en el 2013 la fórmula estará... Y eso
contando con unos precios casi fijos, precios de
70 dólares el barril; esto pudiera estar por
encima. En el 2013 tendremos un capital ya de
pago para ese año de 222 millones de dólares,
cada año, ¡cada año!, eso se va renovando cada
año; al 2018 ya casi 500 millones de dólares.
Estos son datos para con nuestros técnicos,
nuestros ministros, nuestros gobiernos, nuestra
secretaría de Petrocaribe ir elaborando esta
fórmula rumbo a este espacio, a este mercado
nuevo, justo y nuevo, nuevo y justo.
Ese sería el tercer objetivo de esta Cumbre,
hacer esta propuesta, debatirla, salir con el
compromiso de trabajarla.
En cuarto lugar, proponer otros mecanismos de
fideicomiso para el manejo. Es el mismo tema
anterior, prácticamente.
En quinto lugar, proponemos constituir dos
comités para el manejo de solicitudes de
proyectos a ser ejecutados con fondos derivados
del uso de la porción financiada: un comité
asesor y un comité gubernamental, con distintos
objetivos. Esto es para facilitar, sobre todo,
la planificación y el seguimiento.
En sexto lugar, consolidar el secretariado de
Petrocaribe. Creo que se está consolidando, creo
que se ha consolidado; pero ampliar sus
mecanismos de planificación, de
operacionalización y de seguimiento de
Petrocaribe.
En fin, luego hay otro conjunto de materiales
que los veremos más adelante en las jornadas de
trabajo, sobre todo, quería hacer una revisión
ya concreta, aprovechando el discurso de
inauguración, de estos objetivos en los que
hemos estado trabajando.
El petróleo, de instrumento para la dominación,
se está convirtiendo en un instrumento para la
liberación de nuestros pueblos
Quiero saludar la presencia de Honduras, en la
persona de su señor Ministro de Defensa, y país
hermano que ha solicitado su incorporación a
Petrocaribe, así que tenemos un nuevo miembro.
Bienvenido señor Ministro (Aplausos). Estuvimos
reunidos, aprovechando la toma de posesión de la
Presidenta argentina, estuvimos conversando con
el presidente Zelaya y él nos hizo esa solicitud,
y con gusto la trasmitimos al país sede, a Cuba,
a Cuba hermana, revolucionaria.
Un día como ayer invadieron a Panamá, quería
recordar eso también. Un día como ayer el
gobierno de Estados Unidos lanzó 26 000 marines
contra Panamá hermana y querida. Del Caribe,
frontera imperial, Juan Bosch, nuestro maestro,
Juan Bosch y aquella fortaleza indoblegable de
su pensamiento y de su ejemplo. Quinientos años,
decía Juan Bosch. Tú sabes, Raúl, desde
Cristóbal Colón hasta Fidel Castro: ¡Quinientos
años de imperio! ¡Calibán! Calibanes tenemos que
ser, ¡calibanes!; no arieles, sino calibanes:
rebeldes en el pensamiento, audaces en la acción,
en la estrategia. Petrocaribe, ustedes saben —ya
lo he dicho—, va orientado en esa dirección.
Sirva ese amargo ejemplo del 20 de diciembre de
1989 para volver a reafirmar nuestra firme
voluntad de ser libres, de vivir libres, de ser
soberanos de verdad en este gran Caribe, en
América Latina, y rindamos tributo a los
mártires de aquella jornada de resistencia
contra el imperialismo.
Venezuela, ustedes saben, sigue amenazada por
el imperialismo, nos señalan como una amenaza:
la dictadura venezolana y no sé cuántas cosas
más —ustedes lo saben. No nos importa pagar ese
precio; Venezuela se ha liberado del mecanismo
colonial que la sujetó durante un siglo. Fuimos
colonia política, económica, cultural y, sobre
todo, petrolera, ahí está la raíz del modelo
colonial que le impusieron a Venezuela desde
comienzos del siglo XX, desde hace 100 años.
Salvador de la Plaza, ilustre venezolano,
pensador e intelectual, escribió en 1976 una
obra llamada El petróleo en la vida
venezolana, yo solo voy a leer, para
concluir, estas palabras, y no extenderme más
allá de lo conveniente, como reflexión, más allá
de Petrocaribe, más allá mirando todo este
espacio nuestro, de batalla, de lucha por
nuestra dignidad, por nuestra independencia.
Algunos dicen: nuestra segunda independencia, lo
acabo de decir, incluso, yo mismo, pero creo en
el fondo que es la misma, el mismo proceso de
independencia, son fases, son etapas de nuestra
independencia.
Decía Salvador de la Plaza: "En Venezuela, no
obstante que desde la antigüedad se conocía la
existencia del petróleo" —la población indígena
llamaba mene a los vertederos de petróleo, el
cual usaba como alumbrado y para tratamientos
curativos, y también para la navegación, para
calafatear los barcos, las canoas con las cuales
navegaban el Caribe y los ríos interiores, el
Orinoco; hasta el Amazonas navegaban nuestros
indígenas caribes—, "fue apenas en 1917 cuando
comenzó a ser explotado el petróleo
comercialmente, hasta convertir a Venezuela en
el primer exportador de petróleo del mundo, y en
el segundo productor del mundo" —segundo
productor y primer exportador del mundo—, desde
esos años, comienzo de la década de los 20,
hasta 1960. Es decir, durante 40 largos años
Venezuela fue el primer exportador mundial de
petróleo. Eso no lo sabe mucha gente en el
mundo, incluido el período entre las dos guerras
y el período de la Segunda Guerra Mundial, la
guerra fría, el comienzo de la guerra fría. En
Venezuela se explotaba petróleo a todo vapor;
barcos pasaron, millones, cientos de miles de
barcos cargados de petróleo por aquí por el
Caribe, pero todos, todos iban hacia el Norte,
todos iban hacia el Norte, dejaban la estela
nada más, a lo mejor el olor y muchas veces la
contaminación.
Sigo leyendo: "En 1917 fueron extraídos del
subsuelo venezolano 19 256 metros cúbicos"
—repito la cifra, 19 256 metros cúbicos, en
1917—, "cuarenta y siete años después, en 1964,
fueron extraídos 197 500 000 metros cúbicos; es
decir que la producción se multiplicó 10 252
veces en 47 años, a pesar de la concurrencia"
—sigue diciendo Salvador de la Plaza— "al
mercado internacional del petróleo de los países
del Medio Oriente, interrumpida esta solo por el
cierre del Canal se Suez, cuando el atentado de
las potencias contra el Estado soberano e
independiente de Egipto. De su enorme producción
de 1964, Venezuela solo consumió" —de esos casi
200 millones de metros cúbicos— "5 181 000
metros cúbicos, es decir, 2,5% de la producción.
"Diversas clases de gasolina, querosén, diesel,
asfalto y otros, el resto de la producción,
186 887 000 metros cúbicos, fue exportado. Esa
desproporción entre la producción y el consumo
interno y el hecho de que ese recurso no
renovable esté controlado por trust
extranjeros que retienen en el exterior más del
40% del valor de la exportación, evidencian la
mediatización del país por el capital extranjero
que ha obstaculizado su desarrollo económico."
Esta era la situación para el año 1976, cuando
Salvador de la Plaza escribió estas líneas.
Prosigue De la Plaza: "Al observar que la
producción acumulada entre los años 1917-1964
inclusive, alcanzó la gigantesca cantidad de
2 945 millones de metros cúbicos" —¡dos mil
novecientos cuarenta y cinco millones de metros
cúbicos!—, "con un valor de exportación de
123 000 millones de bolívares, sería lógico
concluir que los escasos 8 millones de
habitantes en promedio de Venezuela" —8 millones
de 1964— "que han disfrutado y disfrutan de la
más plácida holganza; sin embargo, no es así, y
por el contrario, salvo una pequeñísima minoría,
que se ha beneficiado, el resto de la población
vive" —para esa fecha de 1975— "en las más
lamentables condiciones de miseria" —fin de la
cita.
Debo agregar que Venezuela terminó el siglo XX
con más del 50% de la población viviendo en
condiciones de pobreza y de miseria, y todavía
una dolorosa, una parte importante de nuestro
pueblo vive en condiciones de pobreza y de
miseria, y ese es el eje central de nuestra
batalla, de la batalla de la Revolución
Bolivariana.
Pues bien, solo quería traer estas citas para
darnos cuenta de que tales circunstancias,
plagadas de trust y royalties y
demás concesiones, nos ofrecen un retrato
hablado de la Venezuela que era colonia
petrolera. La explotación petrolera no tenía
rostro nacional, ya estaba distorsionada por la
intervención directa e indirecta de los carteles
transnacionales del momento hegemonizados por
Estados Unidos.
El petróleo, de instrumento para la dominación
hoy, ahora, se está convirtiendo en un
instrumento para la liberación de nuestros
pueblos a través de la plataforma Petrocaribe.
El oro negro se está haciendo cada vez más
transparente. Y si el petróleo se está
convirtiendo en instrumento de liberación, la
construcción de unidades regionales energéticas
es una necesidad histórica. El proceso de
recuperación de nuestra plena soberanía
petrolera hizo que Venezuela asumiera una
responsabilidad histórica que tiene una profunda
raíz bolivariana —ya lo he dicho—: compartir
nuestra riqueza con nuestros hermanos de esta
América latinocaribeña. Nuestra fidelidad al
pensamiento bolivariano nos impide estar de
espaldas a las necesidades energéticas de tantos
pueblos hermanos. Véase el ejemplo de este hogar
nuestro que es el gran Caribe.
Llamémonos a nuestra razón originaria y
auténtica, a la unidad verdadera entre nosotros
Petrocaribe, iniciativa que nació a partir del
proyecto de liberación del ALBA, es parte del
cambio de época que estamos viviendo. Uno de los
signos de este cambio de época es que la
inversión y el comercio han dejado de ser fines
en sí mismos. Una visión economicista y
mercantilista imperó durante demasiado tiempo;
una visión que ignoraba el peso monstruoso de la
deuda social.
¿Tendría sentido crear una plataforma de unión
energética caribeña si no sirve esta para
cancelar la deuda social? Petrocaribe nació a
partir de la conciencia de nuestras asimetrías
energéticas. Es un instrumento para solventar
esas asimetrías energéticas, que son también
económicas y sociales. Y hay que mirar hacia el
porvenir. Salvo Venezuela —y esto no nos
complace para nada decirlo—, todos nuestros
pueblos están amenazados por un gravísimo
peligro, ese gravísimo peligro no es otro que
quedarse sin petróleo, sin gas natural, sin
energía suficiente en los próximos años. Es por
eso que a pesar de los miserables ataques
internos y externos, permanentes y miserables,
desde nuestra oposición interna, desde las
oficinas de guerra psicológica del imperio...,
nos atacan miserablemente por los flancos, por
la retaguardia, por todas partes. Hace poco
Fidel escribió una reflexión refiriéndose a
Venezuela y la tituló: "Un pueblo bajo el
fuego." Un fuego nutrido, permanente,
conspiraciones permanentes; pero no nos importa,
estamos cumpliendo con una obligación histórica,
que nace de nuestra profunda conciencia de
hermandad con los pueblos caribeños, con los
pueblos latinoamericanos. A pesar de esos
ataques, a pesar de los pitiyankis, a pesar de
los yankis, nuestro petróleo, nuestro gas están
y estarán al servicio siempre, en primer lugar
de Venezuela, y, al mismo tiempo, de nuestros
pueblos hermanos de América Latina y del Caribe.
Cuenten ustedes con esa decisión, que es
irrevocable, cuéstenos lo que nos cueste. Es un
compromiso histórico que sale de los tuétanos,
de lo más profundo de nuestra alma caribeña,
latinoamericana, y de allí, como ya lo hemos
dicho, explorar nuevas formas de integración, de
liberación.
Para terminar, ahora sí, querido hermano Raúl —que
no llegamos tarde para nada; si sacamos el
promedio de la puntualidad en el inicio de todas
estas reuniones, comenzando por las de Naciones
Unidas hasta las más modestas reuniones de
Presidentes en el mundo entero, creo que fuimos
sumamente puntuales, llegamos a las puertas del
hotel a las 10:05 minutos y entramos a este
salón a las 10:15 aproximadamente. Así que te
felicito por la puntualidad cubana, que es
ejemplo para nosotros en el Caribe y en América
Latina; la puntualidad cubana, la caballerosidad,
la armonía que aquí se siente en esta casa
bonita que es Cuba, en esta casa feliz que es
Cuba.
Necesario es recordar hoy aquello que el
libertador Bolívar le escribiera a otro general
venezolano, Mariano Montilla. Era el 4 de agosto
de 1829, terminaba la vida de Bolívar; se venía
abajo el proyecto de Bolívar, se movían las
estructuras construidas a lo largo de 15 años de
guerra revolucionaria, Bolívar lo veía, lo
presentía, llegó a decir: "He arado en el mar."
Y él le decía por escrito a Montilla lo
siguiente, esta frase bolivariana que hoy está
viva en estas aguas del Caribe, en estas tierras
del Caribe, en estas tierras de Suramérica, de
Centroamérica: "Si la América, nuestra América,
no se llama al orden y a la razón, bien poco hay
que esperar respecto a la consolidación de sus
gobiernos y un nuevo coloniaje será el
patrimonio que leguemos a la posteridad." Una
profunda advertencia la de Bolívar, de una
vigencia que nos asombra hoy frente a la
estrategia de recolonización que está en curso.
Hoy, igual que ayer hace 200 años, yo incluso
pudiera decir, Raúl, compañeros, hermanos,
compañeras, que hoy más que ayer incluso,
llamémonos al orden, a nuestro orden, nuevo
orden político, económico; un nuevo orden de
unidad, de integración; y a la razón, a nuestra
razón, no a razones falsas impuestas, nuestras
razones, nuestras motivaciones, nuestros valores.
Llamémonos pues a un nuevo orden; llamémonos
pues a nuestra razón originaria y auténtica, a
la unidad verdadera entre nosotros, para que no
leguemos un nuevo coloniaje como patrimonio a la
posteridad.
Creo que a ese llamado al orden y a la razón, al
nuevo orden y a nuestra mismísima razón,
responde plenamente Petrocaribe, nuestro
Petrocaribe.
Raúl, compañeros, muchísimas gracias (Aplausos).
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