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TEATRO MINREX (versión taquigráfica MINREX) La
Habana, Lunes 07 de marzo de 2005 – 10:55 hrs.
Ministro: Buenos
Días. Muchas gracias por aceptar nuestra invitación Me interesa precisar tres
cuestiones.
La primera, dar
nuestra opinión sobre el informe sobre los Derechos Humanos publicado por el
Departamento de Estado de los Estados Unidos recientemente. Quisiera fijar
nuestra reacción oficial sobre el tema que es la siguiente:
En primer lugar,
Cuba considera que la práctica unilateral del Gobierno de Estados Unidos de
publicar un informe donde juzga la situación del resto del mundo, pero no dedica
siquiera una oración a examinar la situación de derechos humanos en Estados
Unidos y las violaciones que se comenten dentro y fuera de Estados Unidos
responsabilidad de su gobierno, es una práctica que no merece el respeto del
resto del mundo y que ha provocado reacciones de rechazo y cuestionamiento, a
las que Cuba se suma. Que por otro lado, no tienen ninguna credibilidad.
Nos referimos a él
porque miente de manera descarada sobre nuestro país y porque, al constituir una
práctica unilateral, nos vemos en la obligación de fijar nuestra posición. Pero
no lo tomamos, por supuesto, como referencia para nuestro trabajo permanente y
para nuestro compromiso de defensa de todos los derechos humanos para todo el
pueblo cubano y para todo el mundo.
En segundo lugar,
el Gobierno de Cuba considera que el Gobierno de los Estados Unidos no tiene
autoridad moral para condenar a ningún otro país por violaciones de los Derechos
Humanos. Especialmente, después de los crímenes vergonzosos y el patrón de
violaciones masivas, flagrantes y sistemáticas de derechos humanos que se han
estado cometiendo con toda impunidad y en absoluto secretismo -hasta que fueron
dadas a la publicidad por fuentes independientes- en la Base Naval de Guantánamo
y en las cárceles de Iraq, en especial en la cárcel de Abu Ghraib.
El Gobierno de Cuba
considera, expresando el criterio, el sentir de nuestro pueblo, que el Gobierno
de los Estados Unidos debería hacer autocrítica y, de manera modesta, renunciar
a convertirse en juez del mundo, cuando tiene una situación de tanta gravedad
que resolver. Nos parece que debería meditar eso, y antes que “buscar la paja en
el ojo ajeno”, tratar de resolver la “viga” que tiene en sus propios
ojos.
Y por último,
quisiera dejar claramente establecido que Cuba reconoce que hay violaciones de
derechos humanos en nuestro país, pero son en la Base Naval de Guantánamo. Nos
parece que las únicas violaciones de derechos humanos, los únicos crímenes, las
únicas vejaciones contra prisioneros que se cometen en el territorio de la isla
de Cuba, son las que se cometen -y son las que deberían ser objeto de condena y
de seguimiento por parte de la Comisión de Derechos Humanos- en la Base Naval de
Guantánamo, en el territorio que ocupan en contra de la voluntad de nuestro
pueblo en la Base Naval de Guantánamo. Nos parece que, paradójicamente, ese
lugar donde es público -están los testimonios de algunos de los que han logrado
salir en libertad- donde se han visto las imágenes tenebrosas de la manera en
que se trata a los prisioneros, es paradójicamente el lugar que no se menciona
en el informe del Departamento de Estado y que no ha podido ser objeto de
seguimiento en la Comisión de Derechos Humanos.
Nos preguntamos,
por ejemplo, por qué no se nombra un Representante del Alto Comisionado para los
Derechos Humanos que verifique lo que allí ocurre, que le dé seguimiento a esa
situación, es decir, vea la cárcel de Abu Ghraib, por ejemplo.
De manera que
rechazamos categóricamente las acusaciones contenidas en el informe del
Departamento de Estado. Los emplazamos a presentar una sola prueba de sus
acusaciones, aunque tomamos nota del hecho de que reconocen que en el año
pasado, como en el resto de los años de la Revolución, no han podido, pese a que
han escarbado todo lo que han podido, encontrar un solo caso de ejecución
extrajudicial, desaparecido, o asesinato de una persona en custodia de
autoridades policiales, lo cual resulta sintomático.
La pregunta es, ¿si
eso es lo que incluso el Departamento de Estado reconoce hoy día en Cuba, por
qué entonces es la situación en el resto de la isla la que se discute, la que se
pretende discutir en Ginebra y no la del lugar de la isla donde sí se violan, y
está reconocido, de manera flagrante esos derechos, que es la Base Naval de
Guantánamo?.
Así que rechazamos
categóricamente y exhortamos a las autoridades norteamericanas, las exhortamos
con todo rigor, a ocuparse de sus propios problemas y dejar al resto del mundo
vivir en paz.
En segundo lugar,
quiero fijar claramente nuestra opinión de que el Gobierno de Estados Unidos se
prepara para volver a presentar este año una resolución contra Cuba en la
Comisión de Derechos Humanos que, si bien para lograr ser aprobada -de manera
cada año por una más estrecha ventaja, de manera fatigosa- esa Resolución ha
tenido que ser diluida en su contenido y no expresa una condena real contra
Cuba, porque Estados Unidos ha tenido que hacer concesiones en el texto para
tratar de obtener un apoyo mínimo para ella, ante la resistencia del resto de
los países, sin embargo, sí sirve al objetivo norteamericano de fabricar el
pretexto con que justifican su política de bloqueo contra Cuba.
Por lo tanto,
estamos seguros de que volverán a presentar la Resolución. Sabemos y tenemos ya
las primeras informaciones de que realizan gestiones muy discretas, gestiones
secretas, para lograr un patrocinador. Sabemos que están encontrando grandes
dificultades para encontrar un patrocinador, un presentador de esa resolución en
América Latina, y nos parece que han movido ahora su radar hacia Europa del
Este. Están buscando a algún gobierno cliente o aspirante a cliente de Estados
Unidos para que presente la resolución sobre Cuba y no descartamos, incluso, que
pueda hacerlo el propio Gobierno de Estados Unidos, si no encontrara otro
presentador.
Sobre eso debo solo
agregar que Cuba espera que este año ningún gobierno latinoamericano vuelva a
hacer el papel de Caín en la Comisión de Derechos Humanos, que ningún país
latinoamericano presente, o copatrocine, o vote a favor del proyecto de
resolución que se sabe solo sirve al Gobierno de Estados Unidos para justificar
su política de bloqueo y agresiones contra nuestro pueblo, que sí es una
flagrante violación de los derechos humanos de todo nuestro pueblo.
Y por último,
quiero subrayar el hecho de que todo el mundo comprende que la Comisión de
Derechos Humanos ha perdido credibilidad, ha perdido legitimidad, se ha
convertido en un foro que constituye un tribunal de los países más ricos y
desarrollados para juzgar y condenar a los países del Tercer Mundo. Sin embargo,
nuestro país participará nuevamente en los trabajos de este Período de Sesiones
en un espíritu de colaboración, en un intento de despolitizar aquellos trabajos,
de convertir la cooperación en materia de defensa de los Derechos Humanos,
realmente en el centro de los trabajos de la Comisión. Para eso fue fundada
después del triunfo sobre el fascismo, aquel fue el espíritu fundador que ha
quedado sepultado en medio de la selectividad, el trato discriminatorio y los
intentos de usar con fines políticos sus trabajos.
Esperamos que la
información que les hemos dado hoy y las que daremos en las próximas semanas
pueda ser de utilidad para reflejar con mucha mayor amplitud y objetividad los
esfuerzos de Cuba y las posiciones de Cuba sobre este tema.
Preguntas.
Periodista:
(Mauricio Vicent, Periódico El País) Ministro, una pregunta ¿Cuba va a presentar
este año algún proyecto de resolución sobre las violaciones de los derechos
humanos, como el año pasado, en Guantánamo por Estados Unidos?.
Ministro: Gracias
Mauricio. Es un tema que tenemos bajo consideración y que no descartamos que
pueda ocurrir, aunque todavía no hemos tomado decisiones sobre el tema. No
tenemos todavía decisión sobre si presentamos nuevamente la resolución sobre el
tema de la Base Naval de Guantánamo. Es un tema que en estos momentos está bajo
nuestra consideración.
Periodista: Señor
Canciller, soy de Contralínea. La elección, el voto en Ginebra se llevaría a
cabo cuando no hay un representante aún de la Embajada mexicana en este país.
Esto nos haría pensar que sería un momento en el que la posición mexicana sea
nuevamente como la del año pasado, estaría cometiendo, como mexicana hablo, el
error de repetir ese voto ¿Esto qué significaría para las relaciones
bilaterales?
Ministro: Gracias.
La votación de una eventual resolución sobre Cuba, que no ha sido presentada ni
anunciada, pero si fuera presentada como creemos que ocurrirá, pues Estados
Unidos necesita esa Resolución como un pez necesita el agua, si no, no puede
justificar no solo mantener sino endurecer el bloqueo, debe producirse entre el
14 y el 15 de abril. Todavía no lo han discutido en el Departamento de Estado,
todavía, por eso no lo podemos decir, pero lo diremos (risas). Pensamos que
próximamente podemos saber bien; 14 o 15 de abril, debe ser la votación sobre el
tema, que lógicamente tiene que ser presentada un poco antes. Hay algunos
detalles que no hemos recibido, por tanto no los sabemos todavía, pero los
sabremos y los informaremos a ustedes. Nosotros esperamos que para ese momento
haya un embajador de México en La Habana, concluyó la anterior Embajadora y
estamos esperando el nombramiento y la llegada a nuestro país de un nuevo
Embajador de México.
En México trabaja
con toda normalidad la Embajada de Cuba, al frente de la cual está el Embajador
Bolaños, que ostenta además el rango de Viceministro Primero de nuestro
Cancillería, lo que fue en su momento un gesto de Cuba, una expresión del
aprecio de nuestras relaciones y de nuestro respeto, de nuestro cariño hacia el
pueblo de México. Esperamos que para ese momento haya Embajador de México en
nuestro país.
Por otro lado, Cuba
considera que el gobierno de México no tiene una sola razón para votar a favor
de un proyecto de resolución sobre los derechos humanos en Cuba, que es
fabricado en los Estados Unidos, que Estados Unidos logra imponer con brutales
presiones y que sirve solo como pretexto para justificar su política de agresión
y bloqueo contra nuestro país, a la cual se opone el pueblo de México de manera
abrumadora; bloqueo contra Cuba que el gobierno de México rechaza en Naciones
Unida, lo coherente fue lo que México hizo históricamente: no prestarse a votar
a favor de un texto que lo que intenta es precisamente justificar aquella
política que el mundo entero rechaza.
Y lógicamente una
posición de México favorable a ese proyecto le apartaría de lo que es hoy la
posición mayoritaria en América Latina, sobre todo cuando el mapa político en
nuestra región ha estado cambiando y sería evidente que el pueblo de Cuba no
podría entender, el pueblo cubano y el gobierno cubano no podrían comprender que
el gobierno de México mantenga el patrón de votación favorable a un texto que
tiene esos propósitos contra Cuba.
Sin embargo,
nosotros vemos que existe en América Latina la posibilidad este año, a partir
incluso de la propia iniciativa del gobierno de México, en la que Cuba ha
participado con toda honradez y toda disposición, para elaborar una iniciativa
latinoamericana de cooperación en el tema, que haría por supuesto imposible que
un país latinoamericano participe en ella, mientras allá en Ginebra vota contra
otro país latinoamericano. Una iniciativa -que México ha promovido y en la que
Cuba ha participado- de cooperación, de intercambio y no de persecución, de
acusación, abriría el espacio de América Latina a que no solo México sino el
resto de los países de la región, trabajando en esa dirección, trabajando en la
vía de un mecanismo de cooperación en el ambiente latinoamericano, de
intercambio, no de calificación ni de persecución, haría viable que el resto de
los países de América Latina que se adhieran a eso, se aparten del ejercicio que
todos reconocen en privado que está politizado, que es discriminatorio y que se
debe solo a la absurda y permanente persecución del gobierno de Estados Unidos
contra Cuba.
Periodista: (Mar
Marín de EFE) Mañana creo comienza Vd. un viaje por Europa, que lo lleva a
varios países entre ellos a España, que es el primero tras la normalización de
la relaciones. Yo supongo que el tema de derechos humanos está en la agenda e
imagino que en la agenda europea esté el tema de los disidentes y quisiera saber
qué postura va a llevar Vd., que va a plantear en Europa sobre esos dos temas y
que le parecen las declaraciones del Comisario Michel sobre su intención de
reunirse con los disidentes cuando venga y sobre su petición a Cuba de que
proceda a la liberación de disidentes porque si no la Unión Europea podría
volver a adoptar las sanciones políticas que levantó hace un mes.
Ministro: Gracias.
Bueno, voy a viajar a Europa a participar en el segmento de alto nivel -donde
participan los Ministros de Relaciones Exteriores- de la Comisión de Derechos
Humanos, viajaré después a otros países europeos y, lógicamente, discutiré con
las autoridades europeas la disposición de Cuba de avanzar en las relaciones con
los países que integran la Unión Europea, pero solo sobre la base del respeto a
la soberanía y a la independencia de Cuba, solo sobre la base de que la Unión
Europea siga una política independiente de otras presiones y otros intereses
extra-regionales en sus relaciones con Cuba, y solo sobre la base del
reconocimiento más absoluto al derecho de los cubanos a decidir en su país lo
que consideren más apropiado.
He visto las
declaraciones del Ministro Michel y me propongo discutirlas con él en un tono de
franqueza y, por supuesto, en un plano de igualdad. Cuba no se siente en el
deber de darle explicaciones sobre lo que hace en Cuba a ningún funcionario
europeo.
Apreciamos el
trabajo del entonces ministro de Relaciones Exteriores belga, Louis Michel,
ahora Comisario, sabemos de su disposición a trabajar a favor de las relaciones
entre Cuba y la Unión Europea y no nos vamos a referir públicamente a esas
declaraciones hasta que no hayamos discutido y aclarado directamente sus
visiones y su disposición a trabajar, de la que tenemos constancia, a favor de
las relaciones entre Cuba y la Unión Europea. Esperamos que él pueda viajar a
nuestro país, como ha sido su propósito y colaboraremos y discutiremos con él el
programa y las condiciones en nuestro país para esa visita.
Periodista: Buenos
días ministro. Abelardo González de Radio Taíno. Coincide la votación en Ginebra
y todo el proceso de la CDH, con un momento muy importante de la democracia
cubana, son las elecciones que vamos a celebrar, que estamos celebrando
prácticamente ahora. Me imagino que Ginebra no podrá desconocer ese hecho ¿Qué
piensa Vd. al respecto?
Ministro:
Coinciden, efectivamente, las elecciones en nuestro país. Elecciones
democráticas, amplias, que dan posibilidades de participación a todo nuestro
pueblo y donde nuestro pueblo volverá a ejercer de manera soberana y con todas
las garantías su derecho a elegir a sus representantes. Serán elegidos el 17 de
abril, la primera vuelta, más de 15,000 integrantes de las Asambleas Municipales
del Poder Popular que renovarán todos los mandatos en los 169 municipios de
Cuba.
Creemos que son
elecciones ejemplares que se atienen a los deseos de nuestro pueblo, de nuestras
instituciones y lógicamente no esperamos que el gobierno de los Estados Unidos
les dé su visto bueno y no esperamos tampoco que reciban el reconocimiento de
algunos de sus aliados. Estamos seguros de que nuestro pueblo elegirá con toda
amplitud, con todas las garantías, a sus representantes que consideren más
apropiados. Se producirá, seguro, una gran renovación, como ocurre en esos
procesos, en muchos de esos procesos en que más de la mitad de los que están en
esa responsabilidad no son elegidos.
Como se sabe, debe
haber un mínimo de dos candidatos para cada plaza a elegir y no más de ocho, el
que no tenga más de la mitad no puede ser elegido todavía, por lo que deben ir a
una segunda vuelta entre los dos que más obtuvieron. Un proceso genuino y
auténticamente democrático de verdad.
No nos negamos a
que los mercenarios que trabajan en Cuba al servicio del gobierno de los Estados
Unidos con su dinero y su apoyo, participen en él, podrían, pero le temen,
podrían hacerlo, pero le temen. Saben que no tienen el reconocimiento popular,
saben que la gente no los apoyaría, porque la gente valora mucho en Cuba el
elegir gente que trabaja para la comunidad, no para un gobierno extranjero, que
viva como la comunidad y no del dinero extranjero, gente que quiera a su país
libre e independiente y no que trabaje a favor de la política de bloqueo de la
gran potencia que nos oprime.
De manera que me
extrañaría mucho que alguno de los mercenarios que Estados Unidos ha venido
financiando se animara a votar, porque fueron el 4 de noviembre a la Sección de
Intereses norteamericana y votaron en un 82% a favor de Bush, ya eligieron a su
candidato. Nosotros vamos a elegir a los nuestros.
Periodista: Gerardo
Arreola, de La Jornada.
Ministro: Por
cierto, que te tengo aquí, te estaba leyendo hace un rato
Periodista:
Ministro, tengo dos preguntas. Primera, ¿qué está pasando con el mecanismo
informal, pactado en México el mes pasado en el GRULAC sobre derechos humanos.
¿Está funcionando?
Ministro: Avanza.
Su status actual es que avanza, se mueve hacia delante.
Periodista: ¿Vd.
esperaría que tuviera un impacto significativo en esta ocasión?
Ministro: ¿En esta
ocasión? Podría tenerlo. Creo que la idea de que se abra un espacio genuinamente
latinoamericano es una oportunidad de que los países latinoamericanos por fin
tengamos nuestro propio camino en el tema, y no nos dividamos e incluso,
lleguemos a confrontar por este motivo, por la intrusión de una potencia
extra-regional, en este caso, el gobierno de los Estados Unidos, en los trabajos
y las decisiones de los países latinoamericanos. Es un proceso que avanza, al
que Cuba se ha incorporado con el espíritu de colaboración y de trabajar para
que llegue a buen puerto y funcione.
Periodista: Segunda
cuestión, ¿qué opinión le merece la propuesta que presentó el grupo de expertos
de Naciones Unidas para la reforma de la Comisión de Derechos
Humanos?
Ministro: Nos
parece que es muy importante la crítica lapidaria que el Grupo de Expertos
convocados por el Secretario General, Kofi Annan, ha hecho a la Comisión de
Derechos Humanos. Releva a delegaciones como la cubana de tener que insistir en
el tema. Ya Cuba no se está planteando reformar la Comisión de Derechos Humanos,
se está planteando reformar el mundo, las relaciones económicas y las relaciones
políticas internacionales, pero una reforma amplia y profunda, una
democratización de las Naciones Unidas.
De manera que ya no
nos queda discutir sobre si las críticas que Cuba y otros países han hecho a la
Comisión son válidas o no, nos queda solo esperar las autocríticas de los que
han estado politizando y haciendo la Comisión poco creíble, un mecanismo sin
legitimidad; y segundo, trabajar juntos todos para rectificar la situación
imperante en este órgano que es el más politizado de todos los órganos de
Naciones Unidas.
Periodista: ¿y su
propuesta de reforma de la Comisión?
Ministro: Estamos
examinándola y creemos que tiene aspectos positivos, rescatables, sobre los
cuales se podría trabajar.
Periodista:
(Reuter) Ministro, ¿Podría decirme si Vd. se reunió con el viceministro
británico Rammell, que está visitando Cuba?
Ministro: Lo haré
en la tarde. No es que él me esté esperando ahí, sino que él está reunido con
uno de los Viceministros. Llegaré puntualmente, a la hora, es por la tarde que
lo veré.
Periodista:
Ministro…
Ministro: Perdóname
Anthony. Debo tomar nota de que es una significativa visita de alto nivel de un
país miembro de la Unión Europea, que apunta a una recuperación del sentido
común en los gobiernos de la UE en sus relaciones con Cuba.
Periodista: ¿El
tema de los derechos humanos sigue siendo una espina en las relaciones con Gran
Bretaña y con la Unión Europea?
Ministro: El tema
de las visiones de la Unión Europea y de Cuba sobre los derechos humanos es un
tema no resuelto, que Cuba sin embargo cree que podría ser un tema objeto de
discusión seria, objetiva, respetuosa, en el que, aunque pudieran existir
elementos de visiones distintas, de discrepancias, podría haber, sin embargo, un
amplio campo de cuestiones en las cuales colaborar y avanzar.
El obstáculo
principal que hay hoy para una discusión, una colaboración seria y amplia de
Cuba y la Unión Europea, una colaboración recíproca mutuamente respetuosa, está
en el hecho de que la Unión Europea todavía no tiene una política propia hacia
Cuba, todavía sufre los remanentes de la nefasta influencia del gobierno del
Presidente José María Aznar en las relaciones entre la Unión Europea y Cuba, que
arrastró a la Unión Europea a adoptar como propia la agenda de Washington. Ese
es el tema hoy.
Sin embargo,
nosotros... hay puntos en los que tenemos coincidencia, en los que votamos igual
que los países de la Unión Europea. Tenemos discrepancias, por ejemplo, nosotros
todavía no hemos podido explicarnos por qué la Unión Europea el año pasado no
presentó la resolución sobre la Base Naval de Guantánamo. Es un tema que
constituye un misterio para nosotros. No hemos podido encontrar una razón de por
qué la Unión Europea, tan dada a apoyar resoluciones sobre Burundi, sobre
Rwanda, sobre Cuba, sobre Turkmenistán, sin embargo, sobre un tema tan visible…
-y no era para condenar, sino un texto para pedir que vea como son, vaya allí-
ese es un tema que para nosotros, la verdad, sigue siendo un misterio, algo
incomprensible para Cuba.
De hecho... además
el año pasado la Unión Europea, que siempre se ha opuesto a que se presente una
moción de no acción para evitar la presentación de una resolución sobre un país,
el año pasado, de manera insólita para nosotros, se mostró dispuesta a ser quien
presentara la moción de no acción para evitar la resolución sobre el tema de la
Base Naval de Guantánamo. Hay temas en los que, de verdad, nosotros tenemos
todavía..., en los que nosotros no estamos totalmente de acuerdo.
Sin embargo, por
ejemplo, la Unión Europea apoya la resolución de Cuba sobre el derecho a la
alimentación, en la que Estados Unidos vota en solitario. Es la prueba de que
hay ocasiones en las que ellos pueden actuar según los parámetros, las
convicciones y las prioridades de la agenda política europea.
Nosotros creemos
que es posible avanzar en ese camino, pero se requiere que la Unión Europea
recupere su rumbo en las relaciones con Cuba, adopte una posición independiente,
se plantee con seriedad la discusión y la colaboración con nuestro país, deje de
hacerle caso a las solicitudes, a las sugerencias, a las presiones de otros que
no tienen nada que ver en las relaciones entre la Unión Europea y Cuba.
Nosotros estamos
dispuestos para eso, viajamos a Europa con ese espíritu de respeto por los
pueblos europeos, de aprecio de nuestras relaciones con ellos, de interés en
trabajar con ellos, pero reclamando reconocimiento a nuestra independencia, a
nuestra condición de país soberano y a nuestra ejecutoria en esta materia
durante todos estos años.
Por tanto, no vamos
a rendir cuentas, vamos a dialogar en calidad de iguales con la frente alta y
todas las razones en la mano.
Fin. (Minrex) 08-03-2005 |