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En la II Cumbre
Sur
Intervinieron más de 30 oradores
con un reclamo unánime: el Norte privilegiado y rico tiene que cumplir la
Ayuda Oficial al desarrollo
Nidia Díaz y Jorge Luis González
(foto) Enviados especiales de Granma
DOHA, Qatar, 13 de junio.— Presidida
por el primer vicepresidente del Consejo de Ministros y ministro de
Relaciones Exteriores de Qatar, Hamad bin Jassim Al Thani, sesionó en esta
segunda jornada de la II Cumbre Sur la reunión de cancilleres que expresó
un criterio unánime: los países del Tercer Mundo están peor económica y
socialmente que hace 5 años, cuando el Grupo de los 77 y China se dieron
cita en La Habana.
En los pasillos de la reunión
ministerial del G-77 hay un movimiento
constante.
También en Doha tuvo lugar una
reunión de cancilleres del Movimiento de Países No Alineados (NOAL) para
debatir temas tan esenciales como una posición común ante la reforma de la
Carta de la ONU.
Durante el diálogo interactivo —que
se desarrolló a puertas cerradas— intervinieron más de 30 oradores entre
ministros de Relaciones Exteriores, vicepresidentes y embajadores en
representación de sus cancillerías. Fue coincidente —según conocimos de
fuentes cercanas a las delegaciones oficiales— el amplio reconocimiento al
Plan de Acción que se aprobó en la capital cubana en abril del 2002,
considerado un excelente referente para el bloque por la solidez de su
contenido.
Solo tres intervenciones fueron
transmitidas por el circuito local, la de Al Thani; la del presidente del
Grupo, el jamaicano Sttaford Neil, y la de nuestro ministro de Relaciones
Exteriores, Felipe Pérez Roque.
Hamad bin Jassim Al Thani se
preguntó si "nuestros socios han cumplido con sus compromisos de ayuda al
desarrollo". Él mismo respondió negativamente e instó a que se exigiera un
programa cronológico para verificar la ejecución de tales
compromisos.
En sentido similar se manifestó
Sttaford Neil, presidente del G-77 y embajador de Jamaica en Naciones
Unidas.
Se reclamó, asimismo, que no se
desvíe la atención sobre el tema del desarrollo durante la reunión de alto
nivel que sesionará en la ONU en septiembre próximo durante la apertura de
la Asamblea General de Naciones Unidas.
Aducen que el problema se ha
relegado en razón de que las metas propuestas no se han cumplido por parte
del Norte rico y desarrollado, que no tiene interés en tratar el problema
a pesar de que hay una resolución de la ONU que afirma que esa Cumbre de
septiembre tiene como objetivo revisar el cumplimiento de los objetivos
del milenio.
En otras palabras, el tema del
desarrollo ha sido secuestrado y se ha colocado en el centro de la próxima
discusión el de la reforma del Consejo de Seguridad, tema que, sin lugar a
dudas, es divisivo al interior del Grupo de los 77 y China, en tanto
algunos de sus estados miembros aspiran a un escaño dentro de la referida
instancia y otros consideran que ese no es el camino para hacer más
transparente y democrático el papel de las Naciones Unidas. No se trata de
extender el injusto, selectivo y antidemocrático veto del Consejo de
Seguridad, sino de reponer a la Asamblea General sus prerrogativas
fundacionales.
Fue el Canciller cubano quien de
manera más gráfica expuso las preocupaciones y reclamos de todos al
exponer tres ideas clave.
En primer lugar, que los objetivos
del milenio no serán cumplidos en tanto se proponían para el 2015 reducir
la pobreza extrema a la mitad, pero para ello se requería disminuir 46
millones de pobres por año y más bien ha estado creciendo; de 842 millones
de hambrientos se requeriría descontar 28 millones cada año para
reducirlos a la mitad en el 2015 y apenas se disminuyen 2,1 millones por
año. Por tanto, subrayó, la meta prevista para el 2015 quedaría postergada
hasta el 2215, es decir, ¡200 años más tarde!
En segundo lugar, porque la razón
principal por la que lejos de avanzar, se retrocede, es que no hay
recursos financieros nuevos. Nuestros 132 países son emisores netos de
flujos financieros hacia los países ricos y desarrollados. Somos pobres,
dijo, para que ellos derrochen.
Se necesitarían 150 000 millones de
dólares para las referidas Metas del Milenio, pero no aparecen. El año
pasado los ricos dieron 78 000 millones de dólares de Ayuda Oficial al
Desarrollo, apenas un 0,25% del Producto Nacional Bruto.
Frente a esto, "les pagamos más de
436 000 millones de dólares anuales por concepto de servicio de la deuda.
En una palabra, por cada 6 dólares que pagamos por el servicio de la
deuda, ellos dan 1 dólar en ayuda al desarrollo".
Y, en tercer lugar, subrayó el
Canciller cubano, "las propuestas en materia de desarrollo presentadas en
el documento sobre la reforma de la ONU son totalmente insuficientes,
complacientes con los incumplimientos de los países desarrollados y sin
ninguna propuesta real y novedosa".
Finalmente, Cuba consideró necesario
"reorientar los términos del debate y convertir el evento de alto nivel en
un foro donde realmente se discutan estos temas, se analicen los
flagrantes incumplimientos de los países desarrollados y se les exija por
ello".
Las cartas están echadas. Que nadie
se llame a engaño, el Sur sabe hacia dónde quieren llevarlo y batalla para
colocarse en el lugar que le corresponde por ser la fuerza mayoritaria del
planeta, a la cual el Norte privilegiado truncó su desarrollo y, más tarde
o más temprano, tendrá que pagar por ello.
(Granma) 13 de junio de 2005
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