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II Cumbre Sur
NIDIA DIAZ Y JORGE LUIS
GONZALEZ Enviados especiales de
Granma
DOHA, Qatar, 12 de junio.— La
búsqueda de los caminos que consoliden definitivamente la unidad y
fortalezcan el Tercer Mundo, constituyen los objetivos estratégicos de
esta II Cumbre Sur, que desde ayer sesionó a nivel de expertos y
Cancilleres, respectivamente, y que deberá concluir este jueves, cuando
los Jefes de de Estado y de Gobierno, o sus representantes, aprueben el
Plan de Acción y la Declaración Final.
Desde la celebración en La Habana de
la I Cumbre Sur, —abril del 2000—, convocada por el Grupo de los 77 y
China, el mundo se ha hecho más difícil, los problemas acumulados que
afectan a las naciones pobres y subdesarrolladas se han agudizado y la
propia sobrevivencia humana pende de un hilo.
Los periodistas cubanos que cubrimos
este evento, entrevistamos a Rodolfo Reyes, director interino del
departamento de Asuntos Multilaterales de nuestra Cancillería.
De lo que se trata, —explicó—, es
que los países del Sur consoliden su unidad y logren activar el liderazgo
que necesitan y merecen en las relaciones internacionales.
No podemos desconocer que en el
mundo de hoy, caracterizado por la unipolaridad y los intereses de
dominación hegemónica de Estados Unidos, el Tercer Mundo ha quedado en un
papel de segundo nivel en el escenario mundial. Allí donde se discuten
cuestiones de alta prioridad para ellos los intereses del Norte rico
consiguen omitir la discusión de temas puntuales que quedan fuera de
agenda, agregó.
No podría faltar, recordó Reyes, que
Cuba volverá a denunciar la política de hostilidad, bloqueo y de
agresiones por parte de Estados Unidos contra nuestro pueblo, política que
ha sido reforzada en los últimos meses. Comentó que la delegación cubana
denunciará la doble moral que caracteriza la conducta de Washington por el
mundo y que se expresa en la impunidad de que disfrutan los terroristas de
origen cubano, principalmente Luis Posada Carriles, en territorio
norteamericano.
"Adicionalmente venimos a confirmar
nuestra voluntad de seguir cooperando con las naciones del Tercer Mundo
como lo indica el número de médicos, enfermeros y especialistas de
cualquier rama de la educación, la ciencia y el deporte que tenemos en
numerosísimos países.
"Venimos ante todo a aportar un
mensaje de resistencia, a demostrar que es la dignidad y la lucha lo único
que nos va a garantizar lo que necesitamos. Es la lucha de nuestros
pueblos lo único que nos permitiría enfrentar esta globalización
neoliberal tan injusta, enfrentar la política guerrerista y hegemónica de
EE.UU., y enfrentar un mundo desigual donde los países del Norte se
empeñan en preservar sus privilegios".
LOS PROTAGONISTAS
Los 132 países del Grupo de los 77 y
China son los protagonistas y hacedores de esta II Cumbre, ellos
constituyen un mecanismo de concertación para poder elaborar y consensuar
sus posiciones en las negociaciones, fundamentalmente económicas, en el
seno de las Naciones Unidas.
Los pasos fundacionales tuvieron
lugar en Nueva York en el año 1963, cuando solo la unidad de acción podría
conciliar las posiciones del mundo subdesarrollado con vistas a la primera
Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Comercio y el Desarrollo
(UNCTAD), aunque no fue hasta julio del año siguiente en que se
formalizaron como Grupo al que nuestro país se incorporó en
1971.
PROBLEMAS
IMPOSTERGABLES
Representadas en el G-77 las
naciones subdesarrolladas han sido las víctimas principales de la
globalización neoliberal y están hoy en el colimador de Washington para
someterlos definitivamente o exterminarlos.
No hay duda de que su propia
heterogeneidad llega a ser, por momentos, su talón de Aquiles. En su seno
hay países como los centroamericanos que se convierten en las voces y
oídos del imperio y tratan de frustrar cualquier acuerdo que vaya en
dirección opuesta a los intereses de la Casa Blanca.
Hay otros con una pobreza y
dependencia tan inmensa que los centros económicos mundiales los
chantajean con migajas para abortar en alguna medida acciones de unidad
dentro del grupo.
Sin embargo, en los últimos años y
como consecuencia del fracaso del neoliberalismo en Latinoamérica, han
surgido, aun utilizando las armas melladas del modelo de democracia
representativa, gobiernos que como el de Hugo Chávez, en Venezuela, que
hoy se presenta ante el Grupo con la Alternativa Bolivariana para las
Américas (ALBA), con experiencias probadas de un nuevo tipo de cooperación
y solidaridad para compartir con el Sur.
El ALBA, que deberá ser analizado en
esta cita de Doha, constituye otra prueba de que pueden establecerse
relaciones de cooperación basadas en la solidaridad y no en las fuerzas
ciegas del mercado.
No hay tiempo que perder. Una de
cada cinco personas en el mundo de hoy vive en condiciones infrahumanas.
Solo la FAO considera que entre 1999 y 2001 el número de personas
desnutridas en el Planeta ascendía a 842 millones; mientras, la UNICEF
ratifica que 121 millones de niños no van a la escuela primaria y mueren
anualmente 11 millones de infantes por enfermedades
prevenibles.
En nombre de esas vidas perdidas, de
esos rostros que no se conocerán jamás porque sus nombres ni siquiera
quedan registrados, se reúnen desde ayer y hasta el 16 de junio, aquí, en
Doha, el Grupo de los 77 y China en la II Cumbre Sur, convencidos de que
hay que poner fin a la injusticia y la inequidad en las relaciones
internacionales o se correrá el riesgo latiente de que el mundo sea
ingobernable. (Granma) 12 de junio de 2005 |