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WASHINGTON, (PL). — El comité estadounidense por la liberación de los
cinco antiterroristas cubanos recluidos en
prisiones norteamericanas convocó a una nueva
jornada por su excarcelación.
En un comunicado, la organización hace un llamado a todos los que
apoyan esta causa a realizar ruedas de prensa y
o mítines frente a las oficinas gubernamentales
en los Estados Unidos, y las embajadas u otras
dependencias de Washington allende los mares.
Asimismo, insta a enviar cartas al presidente George W. Bush y al
Fiscal General Michael Mukasey reclamando la
libertad de los patriotas cubanos.
Gerardo Hernández, Antonio Guerrero, Ramón Labañino, Fernando González
y René González fueron arrestados en septiembre
de 1998 cuando protegían a su país de grupos
terroristas asentados en Miami, Florida.
Las penas oscilan desde 15 años de reclusión hasta doble cadena
perpetua, esta última a Gerardo Hernández.
La nueva campaña por la liberación de los antiterroristas se nombra El
día después, en alusión al esperado fallo del
onceno circuito de la Corte de Apelaciones de
Atlanta sobre un recurso presentado por la
defensa.
"Podrá tomar semanas, meses, un año, o más. Ninguna persona sabrá la
fecha de la opinión de la Corte hasta que ésta
sea emitida, pero nosotros podemos prepararnos
por adelantado para actuar inmediatamente cuando
llegue la decisión", señala el comunicado.
La organización afirma que la historia ha demostrado que los casos
políticos son ganados con el apoyo popular y
mediante la exposición de la verdad. "La lucha
de los Cinco Cubanos no es una excepción",
añade.
El comité asegura que si el tribunal de Atlanta decide a favor de los
prisioneros en algunos puntos de la apelación,
el gobierno tratará probablemente de apelar al
panel completo de 12 jueces que integran la
corte.
"Es preciso reclamar a Washington con una sola y unida voz: íBasta ya
de dilatar la liberación de los Cinco!", expresa
la agrupación.
En una audiencia ante un panel de tres jueces la defensa de los cinco
cubanos denunció en agosto último las
manipulaciones políticas del caso.
Los abogados rebatieron la Causa No.3 contra Hernández, a quien se le
imputó un cargo de conspiración para cometer
asesinato.
La defensa argumentó que la evidencia sobre el supuesto delito era
insuficiente desde el punto de vista legal.
Otro aspecto denunciado fue la mala conducta del gobierno en el proceso
judicial, particularmente del fiscal
estadounidense John Kastrenakes, en su alegato
concluyente ante el jurado.
Este discurso está constreñido por reglas muy precisas, que le prohíben
al magistrado argumentar más allá del alcance de
la evidencia. En esa instancia particular,
Kastrenakes sobrepasó los límites del propio
alegato.
Fuente PL 15-01-2008 |