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“Ningún revolucionario lucha con la vista puesta
en el día en que los hechos que se deriven de su
acción vayan a recibir los honores de la
conmemoración. El deber debe cumplirse sencilla
y naturalmente”, dijo Martí.
DISCURSO PRONUNCIADO POR FIDEL CASTRO RUZ,
PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA DE CUBA, EN EL ACTO
CENTRAL EN CONMEMORACION DEL XX ANIVERSARIO DEL
ATAQUE AL CUARTEL MONCADA, EFECTUADO EN EL
ANTIGUO CUARTEL CONVERTIDO HOY EN ESCUELA, EN
SANTIAGO DE CUBA, ORIENTE, EL 26 DE JULIO DE
1973, "AñO DEL XX ANIVERSARIO".
“A los que me llamen por esto soñador, les digo
como Martí : “ El verdadero hombre no mira de
qué lado se vive mejor , sino de qué lado está
el deber; y ese es el único hombre práctico cuyo
sueño de hoy será la ley de mañana, porque el
que haya puesto los ojos en las entrañas
universales y visto hervir los pueblos,
llameantes y ensangrentados, en la artesa de los
siglos, sabe que el porvenir sin una sola
excepción esta del lado del deber.
La Historia me Absolverá, 1953
No tenemos la menor duda de que Martí ha sido el
más grande pensador político y revolucionario de
este continente. No es necesario hacer
comparaciones históricas. Pero si analizamos
las circunstancias extraordinariamente difíciles
en que se desenvuelve la acción de Martí: desde
la emigración luchando sin ningún recurso contra
el poder de la colonia después de una derrota
militar, contra aquellos sectores que disponían
de la prensa y disponían de los recursos
económicos para combatir las ideas
revolucionarias; si tenemos en cuenta que Martí
desarrollaba esa acción para libertar a un país
pequeño dominado por cientos de miles de
soldados armados hasta los dientes, país sobre
el cual se cernía no solo aquella dominación
sino un peligro mucho mayor todavía; el peligro
de la absorción por un vecino poderoso, cuyas
garras imperialistas comenzaban a desarrollarse
visiblemente; y que Martí desde allí, con su
pluma, con su palabra, a la vez que trataba de
inspirar a los cubanos y formar su conciencia
para superar las discordias y los errores de
dirección y de método que dieron al traste con
la Guerra de los Diez Años, a la vez que unir en
un mismo pensamiento revolucionario a los
emigrados, a la vieja generación que inició la
lucha por la independencia y a las nuevas
generaciones, unir a aquellos destacadísimos y
prestigiosos héroes militares, se enfrentaba en
el terreno de las ideas a las campañas de España
en favor de la colonia, a las campañas de los
autonomistas en favor de procedimientos
leguleyescos y electorales y engañosos que no
conducirían a nuestra patria a ningún fin, y se
enfrentaba a las nuevas corrientes anexionistas
que surgían de aquella situación, y se
enfrentaba al peligro de la anexión, no ya tanto
en virtud de la solicitud de aquellos sectores
acomodados que décadas atrás la habían
solicitado para mantener la institución de la
esclavitud sino en virtud del desarrollo del
poderío económico y político de aquel país que
ya se insinuaba como la potencia imperialista
que es hoy. Teniendo en cuenta esas
extraordinarias circunstancias, esos
extraordinarios obstáculos, bien podemos decir
que el Apóstol de nuestra independencia se
enfrentó a dificultades tan grandes y a
problemas tan difíciles como no se tuvo que
enfrentar jamás ningún dirigente revolucionario
y político en la historia de este continente.
DISCURSO PRONUNCIADO POR EL COMANDANTE FIDEL
CASTRO RUZ, PRIMER SECRETARIO DEL COMITE CENTRAL
DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA y PRIMER MINISTRO
DEL GOBIERNO REVOLUCIONARIO, EN EL RESUMEN DE LA
VELADA CONMEMORATIVA DE LOS CIEN AÑOS DE LUCHA,
EFECTUADA EN LA DEMAJAGUA, MONUMENTO NACIONAL,
MANZANILLO, ORIENTE, EL 10 DE OCTUBRE DE 1968
Fidel Castro Ruz |