|
El pasado 16 de noviembre, la Tercera Comisión
de la Asamblea General de Naciones Unidas
aprobó, por 168 votos a favor y sólo 7 en
contra, el proyecto de resolución enmendado por
Cuba, a nombre de los Países No Alineados y de
otros 13 países, que refrendó el acuerdo de
construcción institucional del Consejo de
Derechos Humanos.
A través de este acuerdo, la Asamblea eliminó
el mandato que contra Cuba que año tras año
durante dos décadas, el gobierno de EE.UU.
impuso mediante el chantaje, la amenaza y la
coacción en la antigua Comisión de Derechos
Humanos (CDH). Ello se refrendó al considerarse
y aprobarse el documento del Consejo que
definía la manera en que funcionaría este órgano
sucesor de la desprestigiada CDH.
Esta decisión constituye una victoria histórica
y consolida el triunfo del pueblo cubano en su
enfrentamiento tenaz a la manipulación en su
contra del tema de los derechos humanos durante
20 años. Es un acto de imprescindible justicia
hacia el pueblo cubano, así como un
reconocimiento al prestigio y la labor de Cuba y
su Revolución, cuya innegable obra en la
promoción y la protección de todos los derechos
humanos para todos, y en la creación de una
sociedad cada vez más justa y más humana, no
puede ser desconocida ni tergiversada.
Esa decisión significa un golpe demoledor a los
designios imperiales de la Administración Bush
contra Cuba y una reafirmación del aislamiento
internacional de que es objeto la política del
gobierno norteamericano contra Cuba.
Las Naciones Unidas han reconocido la razón y la
justeza de los argumentos que, sin concesión
alguna, Cuba ha defendido a lo largo de tantos
años para enfrentar en Ginebra el carácter
politizado, selectivo y discriminatorio de las
acciones del gobierno de Estados Unidos contra
Cuba en materia de derechos humanos.
El gobierno de Washington, que votó casi en
solitario contra la creación del Consejo de
Derechos Humanos en el año 2006, no ha podido
hallar el apoyo necesario para aspirar a ser
miembro de dicho órgano. Pese a su poderío,
chantaje y manipulación tampoco ha podido
impulsar una condena a Cuba en la Asamblea
General.
Cuba, que sí votó a favor de la creación del
Consejo y fue elegida para integrarlo desde el
primer momento con más de las dos terceras
partes de los votos de los miembros de NN.UU.,
ha mantenido, con prestigio creciente, una
participación activa en dicho órgano en defensa
de los legítimos intereses de los países del
Tercer Mundo.
En Cuba sólo se violan los derechos humanos en
la Base Naval de Guantánamo, territorio
ilegalmente ocupado por EE.UU., donde se han
cometido por más de 4 años violaciones
flagrantes y masivas a los derechos humanos de
centenares de detenidos contra quienes se
practican repudiables métodos de tortura y
tratos crueles, degradantes e inhumanos. Es
Estados Unidos, no Cuba, quien enfrenta la
repulsa por el limbo jurídico en que estas
personas son mantenidas en contra del derecho
internacional. Cuba tampoco esta asociada al
escándalo de las revelaciones sobre la
existencia en Europa de centros secretos de
detención y tortura operados por la CIA, en los
que ocurren violaciones de derechos humanos tan
graves como las perpetradas en la prisión de la
Base de Guantánamo y otros lugares. Se dice que,
en total, la CIA ha realizado más de 800 vuelos
secretos asociados a estas actividades.
Sin embargo, el gobierno norteamericano no ceja
en sus intentos de manipular el tema de los
derechos humanos con el fin de justificar su
política de guerra económica y agresiones contra
Cuba, sin embargo, esos empeños están condenados
al fracaso. Cuba continuará resistiendo el
bloqueo de EE.UU, la violación básica de los
derechos humanos del pueblo cubano y que
califica además como un acto de genocidio.
Cuba: La promoción y respeto de los derechos
humanos y el reforzamiento de su cooperación
internacional en esta esfera.
No existen en Cuba violaciones a los derechos
humanos que justifiquen una singularización en
Ginebra ni en cualquier otro escenario
multilateral.
Cuba tiene un digno y muy amplio historial en
materia de cooperación con todos los mecanismos
de derechos humanos que se aplican sobre bases
universales y no discriminatorias. Sin embargo,
el mismo ha sido silenciado y peor aún,
tergiversado por la maquinaria de propaganda de
la superpotencia hegemónica. Nuestro país ha
demostrado, con hechos concretos – exigiendo
siempre el más estricto respeto –, su inequívoca
disposición al diálogo franco y abierto en todos
los temas, incluido el de los derechos humanos.
Aún frente a la manipulación, el Gobierno cubano
ha continuado avanzando y enriqueciendo su
cooperación tradicional con los mecanismos
descritos.
Cuando sólo faltan unas horas para la
celebración el 10 de diciembre del “Día de los
Derechos Humanos”, en ocasión de la proclamación
ese mismo día de 1948, de la trascendente
Declaración Universal de los Derechos Humanos,
cabe resaltar que Cuba está decidida a reforzar
aún más su cooperación internacional con los
mecanismos de derechos humanos universales y no
selectivos atendiendo a las actuales
circunstancias de la desaparición del espurio
mandato anticubano. Sombran los ejemplos de esta
voluntad de cooperación. Mencionemos sólo
algunos de ellos:
- En septiembre de 1988 una Misión de la CDH,
encabezada por el Presidente de este órgano,
visitó a Cuba a partir de una invitación del
Gobierno cubano. En el Informe rendido por la
Misión de la CDH, se reconoció la actitud
positiva y la buena voluntad mostradas por las
autoridades cubanas y se puso claramente de
manifiesto que en Cuba no existía una situación
de derechos humanos que justificara en modo
alguno el establecimiento de un procedimiento
especial de seguimiento.
- En 1989, Cuba dejó clara en la CDH su
disposición a seguir cooperando en el
seguimiento a las recomendaciones incluidas en
el Informe de la Misión. Este proceso fue
interrumpido, sin embargo, por la decisión de
Estados Unidos de manipularlo con fines de
propaganda anticubana, forzando la adopción de
una injusta resolución de confrontación e
infundada condena a Cuba en la Comisión, que
encontró una respuesta digna y de principios del
pueblo cubano.
- A pesar de su irrenunciable determinación,
Cuba continuó de modo paralelo colaborando con
la Comisión y otros componentes no selectivos y
con un mandato universal de la maquinaria de
derechos humanos de Naciones Unidas.
- En 1994, Cuba invitó al primer Alto
Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos
Humanos para que visitara el país. Cuba fue uno
de los primeros países en recibir la visita de
un Alto Comisionado en el año 1994, apenas unos
meses después de haber sido establecido este
cargo. El Señor José Ayala Lasso se entrevistó
con diversos representantes del gobierno y otros
actores de la sociedad; visitó numerosos centros
de interés, en los que pudo conversar libremente
con numerosos cubanos y finalmente, resaltó la
receptividad y disposición de la parte cubana
para acometer las principales sugerencias
propuestas en el marco de su visita.
- En 1995, el Gobierno de Cuba invitó a una
delegación de ONGs internacionales para que
visitaran nuestro país (la visita se efectuó del
28 de abril al 5 de mayo). La Misión estuvo
integrada por las organizaciones France Libertés,
la Federación Internacional de las Ligas de
Derechos Humanos, Médicos del Mundo y Human
Rights Watch. Los representantes de esas
organizaciones recibieron todo el apoyo de las
autoridades cubanas, y lograron cumplir con
todos los objetivos que se plantearon,
incluyendo la visita a varias cárceles y
entrevistas con los convictos de su interés.
- En 1998, Cuba extendió sendas invitaciones
para que visitaran el país a los Relatores
Especiales de la Comisión sobre el Uso de
Mercenarios y sobre la Violencia contra la
Mujer, las que se materializaron en el año 1999.
- Hace apenas un mes se realizó la visita del
Señor Jean Ziegler, Relator Especial del Consejo
de Derechos Humanos sobre el Derecho a la
Alimentación, respondiendo a una invitación del
gobierno cubano. Esta visita se inscribe en la
voluntad cubana de reiniciar esta modalidad de
cooperación con los mecanismos universales y no
discriminatorios de las Naciones Unidas en la
esfera de los derechos humanos.
- Además de recibir misiones visitadoras en el
país, Cuba ha cooperado intensamente a través de
otras vías y métodos con la maquinaria de las
Naciones Unidas para los derechos humanos como
el suministro permanente y fluido de información
a los mecanismos universales y no
discriminatorios de la extinta CDH y a los
órganos surgidos a partir de tratados
internacionales de derechos humanos.
- Cuba ha ratificado un número importante de
instrumentos internacionales en materia de
derechos humanos.
- La historia del pueblo cubano ha sido la de
una batalla permanente para la plena realización
de todos los derechos humanos todos sus hombres,
mujeres y niños. Cuba exhibe resultados muy
positivos en esferas como la salud, la
educación, la cultura, el deporte, la
integración social y racial, la asistencia y
protección social, la igualdad de géneros, la
justicia, la equidad y la participación
política.
Nueva York, 7 de diciembre de 2007 |