|
Excelencias:
Distinguidos invitados:
Con satisfacción y orgullo Cuba asume nuevamente la
responsabilidad de ser sede de una Cumbre de los
Países No Alineados. Agradezco el inmenso honor que
nos hacen con su participación y les doy la más
calurosa bienvenida en nombre de nuestro pueblo.
Todos hubiéramos querido que estas palabras
inaugurales fueran pronunciadas por el Presidente
Fidel Castro, quien por las razones que conocemos no
nos acompaña en esta Sala. En medio de su paulatina
y satisfactoria recuperación se ha mantenido atento
a cada detalle de los preparativos de esta magna
reunión, de modo que se celebre con todo éxito y con
el máximo de brillantez. El compañero Fidel me ha
pedido que les transmita sus más cordiales saludos y
el agradecimiento por la presencia de todos ustedes.
Estimado amigo Dato Seri Abdullah Ahmad Badawi,
Primer Ministro de Malasia:
Es nuestro deber y más sincero deseo rendir tributo
a su excelente desempeño como Presidente del
Movimiento de Países No Alineados. Cuba, que ahora
asume esa honrosa responsabilidad, está convencida
de que nuestro esfuerzo mancomunado permitirá
continuar la revitalización y el fortalecimiento de
este foro de concertación política de los países del
Sur. Representamos casi dos tercios de la membresía
de Naciones Unidas, pero no somos la fuerza decisiva
que pudiéramos ser en las relaciones
internacionales.
No significa que no hayamos avanzado.
Afortunadamente ha sido superada aquella etapa de
incertidumbre de los años noventa, en que no pocos
se cuestionaron la validez de los No Alineados tras
la desaparición del mundo bipolar.
La actual coyuntura internacional caracterizada por
las irracionales pretensiones de dominio mundial por
parte de la única superpotencia global, con la
complicidad de sus aliados, demuestra la necesidad
de estar cada vez más cohesionados en la defensa de
los principios y propósitos que determinaron la
fundación de los No Alineados, que son los mismos
que consagran el Derecho Internacional y la Carta de
las Naciones Unidas.
En años recientes, varios de nuestros países han
sido víctimas de inadmisibles actos de agresión,
motivados en lo esencial por el insaciable apetito
de recursos estratégicos, afectándose con ello la
paz y la seguridad internacionales.
Con la proclamación e inmediata aplicación de
doctrinas basadas en la guerra preventiva y la
imposición a otros Estados, esgrimiendo como
pretexto, entre otros, el combate al terrorismo, la
promoción de la democracia o la existencia de
estados villanos, el riesgo de agresión y de
sucesivas guerras de conquista imperial es más serio
y generalizado que nunca antes. Lo afirmamos con la
experiencia de un país que ha resistido más de 45
años de bloqueo y agresiones de todo tipo. En la
aplicación de su irracional política contra Cuba,
Estados Unidos ha llegado al extremo de presentar
oficialmente un plan dirigido a destruir nuestro
sistema social, declarando sin recato alguno que
contiene un anexo secreto con medidas y acciones
para el logro de este propósito.
Asumimos que aquí están los representantes de la
mayoría o quizás todos los “sesenta o más oscuros
rincones del mundo” mencionados como posibles
blancos de futuras agresiones.Es la unidad y la
solidaridad, la marcha unida en defensa de nuestros
objetivos e intereses comunes, la única alternativa
ante los enormes peligros y desafíos que tenemos por
delante. Lejos de preocuparnos, nos enorgullecemos
de constituir una amalgama de ideologías,
religiones, culturas, niveles de desarrollo,
experiencias históricas e intereses específicos.
Precisamente esa diversidad debe ser fuente de
fortaleza y creatividad.
Sobre el sólido cimiento de nuestras históricas
victorias en la lucha por la descolonización y por
la desaparición del apartheid; con la rica
experiencia de nuestros denodados esfuerzos en pro
de un Nuevo Orden Económico Internacional y a favor
de la paz, el desarme y el verdadero ejercicio del
derecho al desarrollo, el Movimiento de Países No
Alineados tendrá ahora heroicas batallas que librar
frente al unilateralismo, el doble rasero y la
impunidad de los poderosos; por un orden
internacional más justo y equitativo frente al
neoliberalismo, la expoliación y el despojo; por la
sobrevivencia de la especie humana frente al consumo
irracional de los países ricos.
En las circunstancias actuales, la No Alineación
implica necesariamente la defensa del Derecho
Internacional sobre la base de los principios de
Bandung; el ejercicio y el respeto irrestrictos de
la soberanía y la igualdad soberana de los Estados;
la defensa de la paz y la oposición activa a la
guerra y a la amenaza; la democratización
indispensable de las instituciones internacionales,
en particular de las Naciones Unidas y de su Consejo
de Seguridad; la defensa de nuestros valores y de la
pluralidad necesaria en este mundo diverso, en que a
cada pueblo debe respetársele el derecho a elegir el
sistema político, económico y social que considere
más adecuado a los intereses nacionales, y a
preservar y desarrollar su propia cultura.
Entre las tareas del Movimiento debe estar la
defensa de los derechos de nuestros inmigrantes en
el mundo industrializado y la lucha contra la
explotación, el racismo y la xenofobia; contra la
construcción de infamantes muros, símbolos de un
nuevo apartheid.
A la luz de los últimos acontecimientos en el
Oriente Medio, debemos reiterar nuestra condena al
recrudecimiento de la agresión contra el pueblo
palestino, dirigida a quebrantar su voluntad de
lucha, privarlo de los recursos más elementales de
subsistencia y eliminar físicamente a muchos de sus
hijos.
Denunciemos la agresión contra el Líbano, con cuyo
pueblo y gobierno nos solidarizamos plenamente, y
que es otra muestra del doble rasero que impera en
las relaciones internacionales y de la impunidad de
que gozan algunos por flagrantes que sean sus
crímenes, incluso por el empleo de armas prohibidas
por las normas internacionales.
Todos sabemos quién sustenta económica y
militarmente al gobierno de Israel, veta una y otra
vez las propuestas de resoluciones en el Consejo de
Seguridad o impide que este siquiera se reúna para
analizar su brutal conducta.
Sabemos también quiénes son los cómplices, quiénes
callan ante las graves violaciones cometidas contra
prisioneros en la cárcel que el gobierno de los
Estados Unidos mantiene en su base naval en el
territorio de Guantánamo, usurpado ilegalmente a
Cuba; quiénes han cooperado en los vuelos secretos y
las prisiones clandestinas que sin el menor pudor
Washington recién ha admitido que mantiene en
diversos lugares.
Defendamos el derecho de nuestros países al uso
pacífico de la energía nuclear. Reclamemos el
desarme general y completo, incluido el desarme
nuclear. Rechacemos la peligrosa doctrina
norteamericana del empleo “preventivo” del arma
nuclear, incluso contra países que no la posean o
contra supuestos grupos terroristas. Denunciemos la
hipocresía del gobierno de los Estados Unidos, que
mientras apoya a Israel en la ampliación de su
arsenal nuclear, amenaza a Irán para impedirle el
empleo pacífico de la energía nuclear.
No Alineación implica además la lucha por cambiar el
actual orden económico mundial. Este constituye un
sistema de explotación y saqueo que tiende a
reproducir el subdesarrollo y ampliar la distancia
entre un reducido grupo de países ricos, donde
reside apenas el 20% de la población mundial, y una
vasta periferia integrada por nuestros países donde
vive el 80% de la humanidad.Durante los últimos 20
años el discurso neoliberal ha intentado
convencernos de que la única fórmula del éxito
económico es la privatización desenfrenada, la
mínima intervención del Estado en la economía y la
apertura absoluta al mercado mundial y a las
corporaciones transnacionales.
Es ese camino el que ha conducido a que 1 300
millones de personas, los más pobres entre los
pobres, apenas realicen el 1,3% del gasto mundial en
consumo. Es decir, a su total marginación de ese
mercado que el neoliberalismo exaltó como el gran
generador de riquezas.
Hay países que han pagado varias veces el monto de
su deuda externa y hoy esta supera en más de dos
veces la que tenían originalmente.
En la economía mundial globalizada y
transnacionalizada, dominada por gigantescas
corporaciones, el libre comercio es simplemente una
ficción.
El despilfarro y el consumismo desenfrenado de los
países ricos es el factor principal de la actual
situación energética. No es algo nuevo, sobre ello
el compañero Fidel Castro alertó e hizo propuestas
concretas al inaugurar la VI Cumbre en 1979. Hoy el
agotamiento del petróleo se ha convertido en una
dura realidad que hace escapar a los hidrocarburos
de las leyes habituales del mercado, eleva los
precios hasta extremos impredecibles y con ellos el
de prácticamente todos los bienes y servicios que
debemos importar del mundo desarrollado.
No Alineación significa hoy apoyar el derecho de los
países del Sur a tomar las medidas necesarias para
garantizar el control de sus recursos naturales en
beneficio de sus pueblos.
Somos víctimas también de la creciente brecha en
cuanto al conocimiento. Mediante el saqueo de
cerebros nos extraen los recursos humanos
calificados. Aproximadamente un tercio de todos los
científicos formados en países del Tercer Mundo no
trabajan en ellos, y más del 50% de los que viajan a
hacer un Doctorado en Norteamérica y Europa no
regresan a sus patrias.El panorama social de
nuestros pueblos es cada vez más aterrador. Un
habitante de África Subsahariana vive como promedio
33 años menos que uno de los países más
industrializados. Anualmente siguen muriendo 11
millones de niños, la mayoría por causas evitables
con el gasto de pocos centavos; la pandemia del SIDA
diezma naciones enteras del mundo subdesarrollado,
donde se concentran casi totalmente los 852 millones
de hambrientos, los 876 millones de adultos
analfabetos y los 325 millones de niños que no
asisten a la escuela.
La naturaleza es destrozada, el clima se deteriora,
las aguas para el consumo humano se contaminan y
escasean; los mares ven agotarse las fuentes de
alimento para el hombre; los recursos vitales no
renovables se derrochan en lujos y vanidades; la
elevación del nivel del mar amenaza la existencia
misma de muchos países insulares.
Los fondos necesarios para la solución de este
problema no son grandes si se comparan con las
riquezas y gastos de los países desarrollados. Sólo
en financiar armas y soldados cuando ya no hay
guerra fría, se invierte anualmente alrededor de un
millón de millones de dólares y una cifra similar se
derrocha en publicidad comercial.
Creer que un orden económico y social que ha
demostrado ser insostenible pueda mantenerse por la
fuerza es una idea sencillamente absurda. Como
dijera el Presidente Fidel Castro en octubre de 1979
ante la Asamblea General de las Naciones Unidas: “El
ruido de las armas, del lenguaje amenazante, de la
prepotencia en la escena internacional debe cesar.
Basta ya de la ilusión de que los problemas del
mundo se puedan resolver con armas nucleares. Las
bombas podrán matar a los hambrientos, a los
enfermos, a los ignorantes, pero no pueden matar el
hambre, las enfermedades, la ignorancia”.
Excelencias:
Estamos convencidos de que un mundo mejor y más
equitativo es posible y la lucha por conquistarlo
deber ser el objetivo prioritario de los No
Alineados. El pueblo y el
Gobierno de Cuba brindarán, como de costumbre, su
más sincera amistad y solidaridad a cada uno de
ustedes, con quienes hemos compartido trincheras en
el combate contra el colonialismo, el apartheid, las
enfermedades y el analfabetismo, y de quienes hemos
recibido también la solidaridad en el justo empeño
de preservar la soberanía e independencia alcanzadas
por nuestra patria tras largos años de cruenta y
heroica lucha. En la Sexta
Conferencia Cumbre de nuestro Movimiento, en esta
misma Sala, el Presidente Fidel Castro pronunció un
llamado que quisiera repetir hoy, 27 años después,
con más convicción y experiencia, y absolutamente
seguro de que es nuestro único camino. Dijo
entonces:
“La fuerza de nuestros países unidos es muy
poderosa. Los aquí reunidos representamos la inmensa
mayoría de los pueblos del mundo. ¡Unámonos todos
estrechamente, concertemos las crecientes fuerzas de
nuestro vigoroso Movimiento en las Naciones Unidas y
en todos los foros internacionales para exigir
justicia económica para nuestros pueblos, para que
cese el dominio sobre nuestros recursos y el robo de
nuestro sudor! ¡Unámonos para exigir nuestro derecho
al desarrollo, nuestro derecho a la vida, nuestro
derecho al porvenir!”
Muchas gracias.
(Cubanoal) 14-09-2006
|